martes, 27 de febrero de 2018

Cuerpo, gravedad, valores, lealtad

 
El fin de semana del 3 y 4 de febrero tuve el placer de participar en el Simposio de Interioridad Comprometida y el privilegio y el honor de hablar junto a ponentes de mucha categoría. Los temas que expusieron desde ángulos de empresa, ecología/ ecosofía y educación son esenciales también en mi trabajo de reconocimiento de patrones somáticos y arquetípicos. En el contexto de cada una de las intervenciones me habría gustado tener la oportunidad de explicar cómo una buena relación entre el cuerpo y el campo gravitatorio de la Tierra constituye un punto de partida ideal para las propuestas, intenciones y necesidades que plantearon. Me alegro de haber tenido la oportunidad de hablar después de que hubieran asentado bases que comparto y justo antes de que la ponencia final describiera el proceso del desplegar del ser.  Porque al aprender a percibir y modular la relación entre el cuerpo y el campo gravitatorio de la Tierra es posible abrir los pliegues que ocultan partes de nuestro ser y nos mantienen pequeños.

Me había propuesto guiar los participantes hacia una experiencia de una relación entre el cuerpo y el suelo que les permite recibir el apoyo del campo de fuerza mayor de la Tierra, que está a nuestro alcance en todo momento solo con orientarnos en este sentido. Sin haber tenido una experiencia, por breve que sea, de cómo es poder contar con este apoyo, cuesta imaginarse el alcance que puede tener y la dimensión que brinda a la propia vida. El contacto físico es una de las herramientas más potentes para lograr lo que me había propuesto, pero con mis manos era imposible tocar cada uno de casi 200 personas a la vez.  Tenía que hacerlo con mis palabras y mi presencia.

Para poder crear ese contacto con mi audiencia elegí prescindir del ordenador y de proyectar imágenes y textos en la pantalla, aunque temía que, sin esa ayuda visual no iba a ser capaz de seguir la estructura del discurso que había preparado. Pero estaba dispuesta a correr el riesgo de perder el hilo. Y así fue. Dejé de decir cosas esenciales, dije más de la cuenta y el hilo se me enredó en más de una ocasión. Aun así, creo que valió la pena. Sentí que, en efecto, mis palabras tocaron a muchos de los participantes lo suficiente como para que vislumbraran los beneficios inherentes a una buena relación entre el cuerpo y el campo gravitatorio de la Tierra.

Hay muchas vías y formas de tener una vida interior de compromiso. En un cuerpo en equilibrio a base de apoyo, en el que todos los segmentos se apoyan sobre los que tengan debajo, el espacio interior está abierto. Ofrece condiciones ideales para una interioridad libre en su vinculación inseparable con el universo entero. Esa libertad y apertura brinda espacio a todas las formas de intercambio con el mundo exterior, las fisiológicas y psicosociales, las que tienen lugar momento a momento, las que siguen distintos intervalos, las que son puntuales..., según la clase de intercambio de la que se trate. Por esto, tener una buena relación entre el cuerpo y el campo gravitatorio de la Tierra es un punto de partido excelente para cualquier práctica, cualquier relación y expresión del propio ser.

Otro aspecto en el que creo haber logrado tocar a los participantes en el simposio es uno que me importa especialmente: las formas en las que se manifiestan en el cuerpo de la generación actual, como por ejemplo en el mío, los residuos del estrés postraumático generado por el terror y las culpas de las guerras y dictaduras experimentados por nuestros padres y abuelos. Para acercarme a este tema aun hoy tengo que sobrepasar una barrera que antaño me impedía por completo darme cuenta de que el malestar en mi cuerpo podía tener algo que ver con sucesos que tuvieron lugar antes de que yo naciera.

Parecía haber una especie de prohibición innata hasta de mirar en esa dirección. De hecho, como ahora puedo ver, esta prohibición formaba parte de lo traumático en sí, a lo que se suman los mecanismos de defensa contra el trauma, entre ellos la negación. Sé que cuento no solo con el permiso de mis padres y abuelos para hablar de ello, sino que a estas alturas de mi vida lo entiendo como una tarea que me encomendaron. ¿Por qué sino me llevó mi padre a los terrenos de la fábrica de dinamita a mis cinco años? ¿Y por qué, más o menos a la misma edad, mi abuelo me llevó a los terrenos de la fábrica de pólvora donde había sido oficial en la guardia de seguridad? No fue para que viera los ciervos y los árboles en el bosque... No dijeron nada. Mis padres fueron niños y adolescentes durante el Tercer Reich y la segunda guerra mundial. La idea que yo tuve hasta el año 2013 era que mi abuelo no hizo más que procurar mirar hacia otro lado durante el régimen nazi y la guerra, ¡y resulta que tuvo un cargo de mando! Lo podría haber sabido, pero parece no haber alcanzado mi conciencia. Desde lluego, no me lo contaron. En todo caso, las imágenes de los edificios dinamitados cubiertos de vegetación dejaron una profunda impresión en mi psique, que permaneció cubierta, disimulada, latente hasta aflorar poco a poco a lo largo de más de diez años. Su significado empezó a revelarse cuando comprendí la conducta de mi abuelo en el contexto de lo que iba aprendiendo sobre las condiciones del régimen y la guerra y su participación activa.

Las dificultades que encuentro cuando me dispongo a hablar de las huellas de experiencias traumáticas en los descendientes de quienes las sufrieron me dan una medida de la inmensidad de la prohibición en nuestras mentes. Si yo tengo las dificultades que tengo con tanto trabajo de integración hecho, ¿cómo debe ser para las personas que no están dispuestas ni siquiera a mirar hacia dentro? Al escribir sobre ello, dispongo de tiempo para ordenar y reordenar las palabras, orientar y reorientar la atención. Hablar de ello con mesura en un tiempo acotado es otra cosa muy distinta. Hablar con una persona o unas cuantas es distinto de hablar ante un centenar o dos, sobre todo queriendo ser receptiva a la energía de la gente. Puede que una parte de mis dificultades se deba a que simplemente no soy lo suficientemente buena como oradora para hacerlo o que carezco de práctica de hablar ante audiencias grandes. Pero creo que lo que me hace perder el hilo, sobre todo, es que se activan la parálisis y la confusión típicas del trauma y de los mecanismos de defensa que heredé de mis antecesores y que tuvieron presos a mi organismo y mi psique durante tantos años. Tengo la esperanza de que, con la práctica, la carga química y energética siga reduciéndose, tal como lo viene haciendo desde que emprendí la tarea de dar voz a esta parte de la humanidad encarnada en mí, y mi capacidad de gestionar el impacto de la energía emocional de mi audiencia vaya en aumento.

Sobreponerme y hablar desde la seguridad de la comprensión racional y los datos objetivos no es una solución. Es desde el lugar de la experiencia sentida que debo hablar para que pueda establecer la clase de contacto que me permita guiar la gente hacia una experiencia sentida del apoyo disponible en el campo gravitatorio de la Tierra. Ya no me aterra ni me avergüenza sentir que no soy suficiente, que no soy lo suficientemente esto y lo otro. Todo al contrario, reconocer que no soy  suficiente me permite extenderme hacia los demás para poder hacer juntos lo que hace falta hacer. Es emocionante, altamente gratificante y profundamente reconfortante poder hacerlo de una forma tan práctica, directa e inmediata, como es posible a través del trabajo con el reconocimiento de patrones somáticos.

Cada uno de nosotros es un portal a la conciencia global con pleno acceso a la totalidad. Por tanto, creo que cada persona dispuesta a mirar y reconocer en su propio cuerpo y su propia vida los rastros de las experiencias que sus padres y abuelos no fueron capaces de procesar y asimilar hará las barreras más franqueables. Con el tiempo, tal vez, hasta logramos hacerlas desaparecer del todo. Como mínimo las hará reconocibles de modo que podamos aprender a movernos con conciencia para crear vías de comunicación y convivencia en paz, en vez de ser arrastrados a ciegas a conductas que perpetúan el conflicto.

Estar en contacto con la experiencia directa del estrés postraumático, sentirlo en el propio cuerpo, en la propia vida suele resultar intolerable para las personas que lo sufren, independientemente de si se trata de víctimas, perpetradores, testigos o personas que apartaron la mirada para no ver lo que pasaba. Los mecanismos de defensa que desarrollaron para hacer frente a lo peor suelen transmitirse también a los descendientes, igual que los síntomas del estrés e incluso imágenes de lo que sucedió. Si no fueron capaces de procesar las experiencias traumáticas lo suficiente como para poder reconfigurar esos mecanismos y conseguir que las experiencias del pasado dejen de abrumarlos en la vida presente, estas se reflejan en la vida de la generación siguiente y pueden llevar a una ciega repetición.

No disponer de la información necesaria para procesar y asimilar la experiencia sensorial de algo que no se ha experimentado en carne propia dificulta el proceso inmensamente. En todo caso, la sensación de vinculación y apoyo son imprescindibles para poder hacerlo. La falta de información, vinculación y apoyo perpetúa tanto el trauma como los mecanismos de defensa en un eterno ciclo de repeticiones. Por tanto, hacer preguntas concretas a las personas que tuvieron experiencias traumáticas sobre las condiciones traumáticas que vivieron, con tacto, ayuda a los ancianos, los jóvenes y los de mediana edad. Aunque esto ya no sea posible, porque las personas en cuestión no siguen con vida, uno puede encontrar la vinculación y el apoyo necesarios en una buena relación entre el cuerpo y el campo gravitatorio. Pero hay que aprender a recibirlo y luego practicarlo día a día. La información aparecerá, como mínimo en forma de indicios que llevan a la mente investigadora a descubrir lo que necesita saber.

La explotación abusiva de la naturaleza por hombres (y mujeres suscritas al orden patriarcal) ha alcanzado un grado de destrucción tal que no podemos permitir que la ciega repetición de patrones inconscientes continúe. Necesitamos un plan concreto para una actuación individual y colectiva que conduzca hacia el reconocimiento de la humanidad como parte integrante de la naturaleza y nos ayude a apreciar, cuidar y protegerla.

 

El Plan de Valores

El Simposio de Interioridad Comprometida fue  organizado por la Plataforma País Consciente, que nació de la experiencia de crear el Plan Nacional de Valores que propone estrategias orientadas hacia este fin.

En el año 2011 el gobierno de Cataluña decidió impulsar junto con la sociedad civil un proyecto orientado a inspirar y promover una cultura cívica que da una respuesta adaptativa, desde los poderes públicos, a los grandes retos que las personas y el conjunto de la sociedad plantean.

El Plan de Valores propone un modelo de país con bases éticas, que prioriza el bienestar integral y el bien común pensando en las futuras generaciones. Y lo hace a través de un nuevo sistema de democracia participativa y colaborativa, de relación y de compromiso entre los ciudadanos y el gobierno.

El documento cuenta con la colaboración de un colectivo de persones plural y heterogéneo, de persones independientes, constituidos en  veinte grupos de trabajo que corresponden a diecinueve de los ámbitos temáticos que configuren nuestra sociedad, y al eje transversal persona.

El Plan de Valores despliega líneas estratégicas y objetivos para cada uno de los ámbitos temáticos con los que se estructura. Más adelante, estas líneas y objetivos se acompañarán con propuestas de acciones para hacer los objetivos planteados operativos y lograr las aspiraciones previstas.

He aquí el documento de síntesis en castellano, aquí el documento entero en catalán.
 

Lealtad

El domingo, 4 de febrero, empezó a entrar la energía del nuevo año lunar, un año del perro, según la astrología china. Todo el mundo sabe que una característica típica del perro es su lealtad. La Suprema Matriarca de la Yun Hwa Sangha de Budismo Social, Ji Kwang Dae Poep Sa Nim, destaca lo importante que es, especialmente en este año, ser leal a la verdad y al reconocimiento de que todas las formas de vida son interconectadas y pertenecen a un todo coherente.

Un aspecto menos conocido de la personalidad del perro es su tendencia a acomodarse a lo que se proyecta en él. Creo que tener presente esa tendencia nos ayudará a darnos cuenta de las proyecciones propias y las de otros para ser capaces de responder sin reactividad, en la comprensión de que la proyección está expresando algo al interior de la persona que lo proyecta porque le resulta intolerable reconocerlo como propio. Lo que fue intolerable en un momento determinado, en unas circunstancias determinadas, no tiene por qué serlo también en la actualidad. Tal vez sea doloroso, vergonzoso o desagradable. Pero procesarlo, asimilar lo que puede tener alguna utilidad para el organismo o la psique y desechar lo que no tiene ninguna utilidad es preferible a llevarlo consigo eternamente por debajo del umbral de la conciencia donde genera enfermedad, conductas mal adaptadas, soledad, fracasos y bancarrotas. Solo así es posible aprender de los errores y dejar el pasado ser pasado sin reproducirlo ciegamente una y otra vez en el presente.

La apertura del espacio interior del cuerpo posible en una buena relación entre el cuerpo y el campo gravitatorio de la Tierra nos ayudará a dejar la energía de lo que parece intolerable en el propio cuerpo fluir hacia el suelo, lo mismo que la energía proyectada por otros, sin dejarnos arrastrar por ella sino concediéndole un cauce por donde puede fluir. Nos ayudará a encontrar formas creativas de responder a lo que venga para reconducir lo intolerable de la situación. Así, tal vez, logramos que el perro se acomode a la proyección de la energía creativa liberada al resolver los mecanismos de defensa contra antiguos registros de experiencias traumáticas, ya sean propias o heredadas. Tal vez así encuentre vías nuevas de organizar la convivència según los valores universales en paz y libertad para todos.

La ponencia sobre la relación entre el cuerpo y el campo gravitatorio de la Tierra, está disponible en catalán en este blog, en la entrada un poco más abajo. En cuanto pueda la traduciré al castellano.

Sesiones individuales de DFA Reconocimiento de Patrones Somáticos en Barcelona todo el año, en Cádiz de forma ocasional (la próxima ocasión 16, 17, 18 de marzo 2018)

www.dfa-europa.com

martes, 6 de febrero de 2018

La relació entre el cos i el camp gravitatori de la Terra

Ponència presentada al Simposi d'Interioritat Compromesa, 3 i 4 de febrer 2018, organitzat per la Plataforma País Conscient, que va nèixer de l'experiència de la creació del Pla de Valors amb la col·laboració de 500 experts provinents d'amplis sectors de la societat civil, impulsat pel Govern de Catalunya. El Pla de Valors proposa un model de país amb bases ètiques, que prioritza el Benestar Integral i el Bé Comú pensant en les futures generacions, a través d'un nou sistema de democràcia participativa i col·laborativa, de relació i de compromís entre ciutadans i govern.


Bon dia. Moltes gràcies per aquesta oportunitat de compartir amb vosaltres la meva via d’interioritat compromesa.

Me’n vaig anar d’Alemanya, l’any 1980, perquè sentia que em posaria malalta i, probablement moriria jove, si no me’n anava. Necessitava distància, encara que no sabia ben be de què. Havia fet amistat amb una família catalana i m’atreia la perspectiva de participar en el creixement d’una jove democràcia. M’havia promès fer servir la meva vida com eina política: com anava a guanyar diners i com els anava a gastar. Encara que com traductora se suposava que ajudava a la gent a entendre’s entre ells, trobava feina principalment a la indústria i al comerç i em convertia en part del problema, quan volia ser part de la solució. Aquest tros del món, el que jo ocupo amb el meu cos, és on puc tenir un cert control. Per tant havia d’entendre com funciona. Per això, en quant tenia l’economia mínimament resolta, em vaig posar a estudiar com el moviment del cos organitza la nostra conducta i vivència i quines possibilitats d’un canvi real n’hi ha.

A mida que m’anava cercant un camí que portava en la direcció que volia anar, en cursos a centres privats i teràpies de vàries menes, van aparèixer dues dones, Annie B. Duggan i Janie French, qui em van ensenyar el seu mètode de reconeixement de patrons somàtics, el DFA , Duggan/French Approach. Enguany fa trenta anys que em vaig titular com professional d’aquest mètode i hi treballo. Estic profundament agraïda pel privilegi que suposa poder acompanyar les persones amb una eina tan eficaç per estar millor i aportar consciència al món. El mètode combina una intervenció manual altament específica amb el desenvolupament de la consciència corporal a través de l’educació de la percepció sensorial i el processament de processos emocionals interromputs. Com ara no us puc tocar a tots amb les meves mans, intentaré fer-lo amb les meves paraules, per guiar la vostre atenció cap a una bona relació entre el cos i el camp gravitatori de la Terra.

Contínuament adaptem l’equilibri del cos en relació amb la força gravitatòria. Si estem en equilibri a base de suport, és a dir que tots els segments del cos es recolzen uns damunt els altres, l’espai intern del cos està obert. Aleshores totes les funcions fisiològiques i psicològiques poden fluir sense traves. La respiració és la funció que està més a l’abast de la nostra consciència. Si no hi ha tensions inconscients que hi interfereixen, tot el cos respon als moviments de la respiració. S’expandeix amb la inspiració i reposa cap a dins i cap al terra amb l’espiració i, espontàniament, adopta la forma més equilibrada en el camp gravitatori de la Terra. Us proposo seguir els moviments de la respiració amb la nostra atenció durant l’estona d’aquesta xerrada.

Per assolir un equilibri a base de suport, el que més ens interessa és el moviment d’espiració. En espirar, els músculs que han fet la feina d’inspirar es relaxen i ens permeten descansar en lo més fons del que som com éssers vius, amb el recolzament del món material al qual pertanyem.

Encara que estem atrapats en un patró de tensió habitual, si més no, el moviment d’espirar ens orienta en aquesta direcció, cap al centre del cos i cap al terra. Aleshores, un cop que ha sortit tot l’aire que surt fàcilment, sense pressionar, ens podem donar un breu moment per constatar quina mena de sensació hi ha al centre del cos i com està aquest espai central en relació al terra. És un moment de res, prou per constatar la relació entre el centre del cos i el terra. Aleshores les tensions que habitualment romanen per sota del nivell de consciència es posen de relleu. És a dir, que comencem a sentir la tensió habitual que ens manté en conflicte amb la força gravitatòria. 

Per això costa tant romandre amb l’atenció enfocada en els moviments respiratoris, el flux de sensacions al cos o la relació entre el cos i el terra. Sentir segons quines coses que afloren se’ns fa insuportable. Els pensaments que contínuament apareixen a la nostre ment i, segons el moment, s’atropellen, de fet, surten del flux de sensacions continuo que té lloc en el cos, en la major part per sota el llindar de consciència. La funció d’aquestes sensacions és la d’informar sobre el funcionament del cos i la nostra relació amb el món exterior per poder actuar de forma eficaç segons sigui necessari, com ara adaptar contínuament la relació entre el cos i el terra per poder moure’ns més o menys lliurement sense caure. Però molt aviat a la vida descobrim que podem tensar músculs per interrompre el flux de sensacions que no ens agraden. Si afluixem, allò que ens fa por o mal, allò que ens sembla indesitjable per una raó o una altra torna a aparèixer. Per això la tensió es torna habitual i es constitueix en patrons inconscients.

Aquests patrons ens mantenen en equilibri a base de compensacions, amb la força de la nostra musculatura. Com que la tensió és habitual, no en tenim consciència. No ens adonem de que, de fet, estem mantenint una postura amb tensió, sinó que ens creiem que simplement som així i el món és de la manera com el veiem des d’aquesta perspectiva. Literalment, la tensió funciona com un filtre per la nostra percepció.

Feu la prova: trèieu pit com un heroi i noteu com us sentiu en aquesta forma. I proveu també aquesta altra forma: enfonseu el pit com si amb la vostra postura volguéssiu dir: sóc inofensiu. En una postura i en l’altra: Com esteu en relació al terra? Com veieu el que teniu davant?

Noteu que en treure el pit us aparteu del terra i també del que teniu davant, tirant cap a munt i cap enrere? Noteu com el pes del tòrax cau a la part de darrere de les vèrtebres lumbars?  La columna lumbar es fa curta i la columna cervical també. Encara que aparentment aquesta postura sembla atractiva, costa bastant d’esforç mantenir-s’hi i, a la llarga, no és pot sostenir sense deteriorar algun aspecte estructural o funcional de la salut. En aquesta postura és impossible rebre suport de l’entorn, tot depèn de la pròpia fortalesa. Mantenir el control per no perdre l’equilibri requereix una gran inversió d’energia. A tot arreu hi ha oponents que cal vèncer. L’espai interior del cos s’estreny, es tanca, s’estrangula, es talla d’una forma o d’una altra. El cas és que no hi ha espai per poder descansar dins un mateix. La sensació és com si no hagués espai a la pròpia vida per ser com un és. Contínuament s’ha de defensar el propi punt de vista, de demostrar la pròpia vàlua, d’estar alerta. No es pot deixar transcendir que, potser, de vegades un no sap que dir o fer. Ser vulnerable suposa un fracàs. Amb tot això les possibilitats de tenir un contacte real amb un mateix i amb els altres són limitades, lo mateix que les possibilitats de comprometre’s profundament amb res, dins o fora.

Des de la perspectiva de l’altra forma, amb el cap cot, les espatlles girades endavant i el pit encongit, el món es veu molt diferent. També la visió d’un mateix i del que es creu poder assolir a la vida és molt diferent. Però també a aquesta forma l’espai interior del cos s’estreny, es tanca, s’estrangula, es talla d’una manera o d’una altra. També aquí manca espai per poder descansar dins un mateix, com si no hagués espai a la pròpia vida per ser un mateix. L’esquena es fa rodona i ofereix un espai ideal per carregar-hi el pes del món amb una continua demanda impossible de satisfer que s’imposa amb una força invencible. Sembla com si el món ens estigués aixafant i com si mai tinguéssim prou forces per fer front i cobrir les demandes que la vida depara.

Tots hem desenvolupat alguna mena de patró de tensió habitual en adaptar-nos a les condicions inicials de la nostra vida, tirant més cap a la primera o la segona forma o combinant les dues. Personalment vaig esforçar-me per no donar espai a una sèrie de sensacions al voltant de la boca del estomac. No m’agradava gens estar així –ni m’agrada ara- i vaig esforçar-me tot el que podia per sobreposar-m’hi. Durant la major part de la primera meitat de la meva vida, fins que vaig desenvolupar la consciència corporal necessària per poder trobar una bona relació amb el camp gravitatori de la Terra, vaig oscil·lar entre esforçar-me per demostrar a mi i al món sencer que puc i que sóc vàlida i una mena de pantà d’una profunda depressió.

Tota la informació sensorial retinguda pels filtres generades pel patró de tensió habitual tendeix a romandre per sota del llindar de consciència des d’on tenyeix la nostra visió de qui som, com és el món i què creiem poder assolir a la vida. Encara que no la reconeixem com una cosa pròpia, el nostre sistema intenta desfer-se de la càrrega emocional que genera, donant-li expressió en formes simbòliques o desplaçant el focus en una direcció més tolerable.

En tot cas, la informació sensorial és altament complexa. Es tradueix a quelcom comparable a imatges que contínuament es comparen amb els registres de tot lo conegut fins aquell moment, els registres de l’experiència prèvia d’un mateix i la de tots el avantpassats, per poder decidir sobre un curs d’acció, ja sigui de forma conscient o inconscient. Sovint projectem les sensacions que no tolerem damunt aspectes del món exterior o altres persones.

Amb el suport del treball del reconeixement de patrons somàtic podia anar obrint una mica el nus al voltant de la boca de l’estomac, que reduïa al mínim possible l’espai on habitaven les sensacions que trobava intolerables. D’entrada vaig identificar sensacions que havia associat amb significats com no ser prou... prou el que sigui... prou bona per poder fer el que cal fer. Però també hi havia sensacions que no em pertanyien, encara que les sentia en el meu cos, sensacions que en el context de la meva vida no tenien sentit, però en el context de la vida dels meus pares i avis, sí.

Durant el primer any de vida, quan encara no hi ha una consciència de “jo”, ens sintonitzem amb la presència física i emocional dels nostres pares i avis i del lloc on vam néixer. Els meus pares i avis no van poder processar l’estrès posttraumàtic causat pel terror del regim nazi i la guerra, en el cas del meu avi les dues guerres mundials i la culpa d’haver-hi participat i d’haver gaudit d’una certa prosperitat gràcies a la fabricació de substància de destrucció massiva a la nostra ciutat. Tot això va ser intolerable per ells. Es van esforçar per passar pàgina i enfocar-se cap al futur. Però tot allò que es van esforçar per no sentir encara hi era al seu cos, hi vibrava i es transmetia a la tendra criatura que s’estava desenvolupant, junt amb la tensió que feien servir per apartar-lo de la seva consciència. Va contribuir a donar forma a la meva manera d’ocupar espai en el món i moure’m a la vida, però la meva consciència tampoc no hi tenia accés... fins fa pocs anys. Era com si m’hagués segut prohibit ni tant sols mirar en aquesta direcció.

El meu cos confirma que és així perquè quan vaig començar a mirar en aquesta direcció, a lligar caps, a poder imaginar-me com devia de haver segut el que van viure els meus avis i els meus pares, a entendre com va determinar la seva forma d’estar en el món, de moure’s i de relacionar-se entre ells i amb mi, i com tot això pot haver arribat a prendre forma en el meu cos, el malestar que m’havia acompanyat pràcticament tota la meva vida, va començar a amainar. Vaig poder assimilar coses que fins aleshores havien romàs indigestos, entre elles la culpa en la part que em pertoca com part de la meva família i del meu poble. Desprès d’haver posat milers de kilòmetres pel mig per poder posar en perspectiva els esdeveniments que van determinar les condicions inicials de la meva vida, aquest reconeixement m’apropa a la meva família, em permet sentir els vincles d’amor que ens uneixen, més enllà de la mort... Amb espai al voltant de la boca de l’estomac puc respirar lliurement i fer passos per reparar els danys que tot això va causar. Aquest reconeixement em permet aprendre dels errors del passat, enlloc de ser arrastrada per emocions reprimides a una repetició cega d’una conducta que no vull. Fer servir la meva vida per ajudar als altres a guarir les seves ferides i l’estrès posttraumàtic, transmesos de generació en generació, em dona una gran satisfacció i m’omple de sentit.

Però tornem amb l’atenció als moviments de la respiració. Donem-nos temps per acompanyar el moviment d’espirar que ens orienta cap al centre del cos i cap al terra, per prendre nota de la relació entre el centre del cos i el terra i per deixar el moviment de la inspiració iniciar-se en aquest lloc profund i expandir-nos. Així, respiració a respiració, anem afluixant la tensió habitual. Si en afluixar afloren emocions retingudes, junt amb l’aire podem deixar sortir intensitat emocional per no ser arrastrats per ella i poder entendre el que la emoció vol comunicar. Amb petits ajustaments en les relacions entre unes parts del cos i altres o entre elles i el terra podem trobar formes d’ocupar l’espai i moure’ns que ens permeten afluixar encara més. Així podem començar a adonar-nos de com tendim as posicionar-nos i moure’ns en relació al nostre entorn –i en relació a nosaltres mateixos, és a dir que podem arribar a prendre consciència del nostre patró i desenvolupar formes alternatives.

Sense tenir en compte la relació amb l’entorn no és possible afluixar la tensió habitual. Enlloc d’entestar-nos en fer alguna cosa, como ara afluixar o deixar de tensar-nos, es qüestió d’estar receptiu per la informació sensorial disponible al nostre cos i a l’entorn, és a dir, percebre el terra a sota i l’espai al voltant. Aleshores podem descobrir en quina mena de relació es troba la part tensa del cos respecte al terra, aprofitant el moment al final de l’espiració, quan ja ha sortit tot l’aire que surt fàcilment, i permetre que s’hi iniciï el moviment d’inspirar.

Noteu el contacte de la vostra esquena amb el respatller de la cadira, de les vostres natges amb el seient i dels peus amb el terra. Noteu com, amb els moviments de la respiració, canvia la pressió de la esquena contra el respatller i de les natges contra el seient i, si la vostra relació amb el terra és molt bona, podeu sentir el canvi de pressió fins i tot als peus. El moviment de la inspiració pressiona contra les superfícies dures i gairebé ens aixeca una mica. Amb l’espiració és una mica com fondre’s damunt la cadira. Aquests canvis de pressió del cos contra les parts materials del món amb les que estem en contacte poden ajudar-nos a trobar les formes més propícies de seure... d’estar dempeus... i de jaure... per trobar una obertura òptima de l’espai interior i facilitar el moviments de la respiració.  

Per dir-ho d’alguna manera, en tenir en compte la relació entre el cos i el terra, ensenyem a la part del organisme i la psique que està atrapada dins el patró de tensió habitual on hi ha una possibilitat de trobar suport. Deixant que el moviment d’inspiració s’hi iniciï justament en aquest espai més tens, li comuniquem que existeix una possibilitat de canvi i li aportem energia. Així es crea una obertura que connecta l’espai interior del cos amb l’espai al voltant.

D’aquesta manera ens ocupem de lo que és possible i real, ara i aquí, amb l’atenció enfocada en donar-nos temps per deixar sortir l’aire que surt fàcilment, enlloc de tornar a inspirar amb pressa abans d’haver aprofitat la possibilitat de relaxació inherent a la mateixa natura del moviment d’espirar. També ens concedim el temps necessari per deixar que el moviment d’inspiració s’iniciï al lloc que més necessita una aportació de nous aires i per sentir com va expandint el cos. Quan sentim que ja estem plens, no retenim res, sinó de seguida tornem a descansar cap a dins i cap al terra, mentre l’aire va sortint fàcilment. Hi ha uns músculs que podríem tensar per espirar encara més, però això ara no ens interessa. Aquest músculs han de treballar quan hi ha una demanda extraordinària, com quan fem esport o hi ha una emergència. Per les activitats de la vida quotidiana hi ha prou amb deixar sortir l’aire que surt fàcilment, només a base de relaxar els músculs que han fet la feina d’inspirar. 

Amb aquests moviments, la tensió comença a afluixar-se sense barallar-nos amb ella. Fins i tot li podem agrair la feina que va fent tot el temps. En principi, la intenció de tensar-nos va ser la de protegir-nos contra coses que ens feien por o d’assolir coses que ens semblaven importants. Encara que en afluixar la tensió es poden alliberen emocions que ens semblen indesitjables, en aflorar damunt el llindar de consciència podem trobar formes de gestionar-les i així permetre que concloguin el seu recorregut sense que ens arrastrin a comportaments contraris a la nostra voluntat conscient. Algunes emocions antigues només necessiten que el seu missatge sigui recollit, d’altres requereixen alguna acció abans de poder deixar l’espai lliure pel proper pas en el desenvolupament de la vida.

La part del sistema nerviós que manté la tensió dels músculs dins dels marges de lo que coneix com normal no és intel·ligent, no sap del pas del temps. Té constància que mantenint el grau de tensió dins els límits del patró habitual podem sobreviure. És evident. Aquí estem. Vius. No té la capacitat de saber que sense aquesta tensió probablement podríem viure molt millor. Encara i així, ensenyant-li com és poder comptar amb el suport del terra i moure’s amb més facilitat, en reconeix les avantatges. Això no treu que el patró és el que és. Per més terreny que li podem haver guanyat a tots els nivells amb un moviment conscient, en una situació d’estrès sempre serà la primera opció a la que l’organisme tendeix.  Per això és important conèixer el patró, en lo sensorial i cognitiu i practicar formes alternatives d’estar per familiaritzar-nos amb elles i conèixer-les prou bé per poder escollir-les de forma deliberada quan tot el nostre sistema vol anar cap al patró habitual.

Una bona relació entre el cos i el camp gravitatori de la Terra és un punt de partida ideal per una interioritat compromesa. Ens facilita la capacitat de respondre al que passa dins i fora, amb llibertat, conscients de la nostra vinculació amb l’entorn, sense estar presos de la reactivitat pròpia dels patrons de tensió habitual.

Per concloure vull reconèixer una tercera dona, apart de l’Annie Duggan i la Janie French, que em va ensenyar un marc de referència antic on aplicar i comprovar els meus descobriments en la relació entre el cos i el camp gravitatori de la Terra: la Suprema Matriarca de la Yun Hwa Sangha de Budisme Social Mundial, Ji Kwang Dae Poep Sa Nim. Les diverses pràctiques de la meditació Yun Hwa que ensenya ofereixen una estructura que em permet treballar amb les horitzontals i la vertical i, moment a moment, anar obrint els espais interiors en la més bona relació possible amb l’espai exterior i les bases de suport en el món al qual pertanyo.

Tot això em dona una profunda sensació de connexió y pertinença que fa de la interioritat compromesa la cosa més natural del món.

Moltes gràcies per la vostre atenció!


© Brigitte Hansmann

Brigitte Hansmann va néixer a Alemanya. En acabar la seva carrera de ciències lingüístiques aplicades va venir a viure a Catalunya com traductora autònoma. Des de 1988 exerceix en consulta privada com practicant de Duggan/French Approach pel Reconeixement de Patrons Somàtics i des de 2012 com analista de patrons arquetípics, també en seminaris, tallers i en cursos de formació . Va publicar Con los pies en el suelo: Forma del cuerpo y visión del mundo en Ediciones Icaria en 1997 (segona edició ampliada 2018) i Respirar con árboles: El poder de la respiración y la conexión con la naturaleza en Ediciones Urano en 2013. En els darrers anys la seva recerca s’està enfocant en dos àrees d’investigació: les funcions de l’aigua que hidrata els teixits del cos i els efectes de traumes en la primera, segona y tercera generació.
www.dfa-europa.com

martes, 19 de diciembre de 2017

Felices festes - Felices fiestas


Que tothom, sense excepció pugui estar amb la gent que estima i que els estima! També els quatre llaços grocs!
¡Que todos, sin excepción, pueda estar con la gente que ama y les quiere! También los cuatro lazos amarillos!
 

lunes, 11 de diciembre de 2017

La ley y las agencias encargadas de asegurar su cumplimiento – Una perspectiva arquetípica

Hacia una solución del conflicto hispano-catalán (3)

Para llegar a entender una cosa desde una perspectiva arquetípica, hay que preguntar: ¿Cuáles son las cualidades, propensiones y tendencias esenciales de esta cosa? ¿Cuál es su función? En cuanto a la ley y las agencias encargadas de asegurar su cumplimiento, ¿qué es lo esencial?

En jurisprudencia, la ley constituye un sistema de reglas que regulan la conducta. Es creada y aplicada por instituciones gubernamentales y sociales. Apunta a regular el trato que los miembros de una comunidad dispensan unos a otros y a asegurar que este sea de respeto y de igualdad.

Las leyes pueden pertenecer a diferentes áreas, como el derecho civil, el derecho penal, el derecho constitucional, etc. Cada una de esas áreas se caracteriza por sus propias cualidades esenciales. Con el paso del tiempo, la ley debe adaptarse a realidades sociales cambiantes. Por ejemplo, durante un período de la historia, la ley permitía a ciertos hombres desvirgar todas las mujeres en su esfera de poder. En tiempos actuales sigue habiendo personas que aún se sienten con el derecho de hacer valer semejantes demandas, pero lo sociedad ha cambiado y ha desarrollado medios para proteger a las mujeres de esa clase de pretensiones. No obstante, asegurar el cumplimiento de leyes adaptadas a nuevas realidades sociales a menudo resulta difícil, ya que algunas personas, investidas de poder por el colectivo, tienden a creerse con el derecho de usarlo para obtener lo que desean.


En países democráticos con división de poderes la agencia encargada de adaptar la ley a las condiciones actuales, la legislación, reside en el parlamento. Si un gobierno no responde a cambios y no adapta las leyes que están en conflicto con pactos internaciones u otras realidades sociales, e incluso crea leyes para reprimir realidades sociales legítimas, no cumple con su función esencial.

En ciencia, las leyes son constataciones que predicen fenómenos, tal y como aparecen en la naturaleza. Reflejan relaciones causales fundamentales de la realidad, por ejemplo, la ley de Newton de la gravitación universal. Estas leyes se descubren; no se inventan. No hace falta asegurar su cumplimiento, ya que las cosas caen por su propio peso.

Otra palabra que describe la ley en este sentido es patrón. Los patrones regulan la conducta de toda clase de sistema, desde las unidades biológicas y físicas más simples hasta sociedades y galaxias. Los protones y los electrones siempre permanecen a cierta distancia unos de otros, a la vez que en su mayor parte permanecen juntos en formas determinadas que componen el mundo material en el que vivimos. Nuestro planeta tiene un lugar y una trayectoria determinados en el sistema solar del cual forma parte. A su vez, en la galaxia a la que pertenece, nuestro sistema solar ocupa una posición relativa a los otros sistemas que lo componen. Y lo mismo es cierto de la galaxia en el conjunto de la Vía Láctea. En cuanto salen de su huevo, los patitos siguen a lo primero que ven que se mueve, tomándolo como madre, aunque sea una pelota movida por un investigador en un laboratorio.

En función de las condiciones iniciales bajo las cuales se originó, un sistema sigue una atracción en una dirección determinada. La conducta del sistema queda limitada a un patrón reiterativo que sigue siempre la misma trayectoria, a no ser que aparezca una perturbación. Si la perturbación es lo suficientemente fuerte, la trayectoria se bifurca. A partir de ese momento existen dos trayectorias posibles. Mientras no existe más que una sola posibilidad, es prácticamente imposible tener consciencia de que la realidad puede ser más compleja de lo que se percibe desde el punto de vista de una única trayectoria estable. A partir del momento en el que existen dos opciones, empieza a ser posible tomar conciencia de cómo son esas opciones.

Esto es así, tiene estas cualidades y estos puntos débiles; ofrece estas posibilidades y lleva en esta dirección.
Colegios abiertos desde la tarde de viernes, 29 de septiembre, hasta la mañana del domingo, día del referéndum.

Aquello es de esa manera, tiene esas cualidades y esos puntos débiles; ofrece esas posibilidades y lleva en esa dirección.
Policías que siguen órdenes para impedir la celebración del referéndum

El sistema puede estabilizarse en una oscilación entre una forma de conducta y otra, por ejemplo, gobiernos de derechas e izquierdas, o abuso de poder y bancarrota moral por un lado y restauración de la justicia y ética por el otro; o puede llevar a una cascada de bifurcaciones. Una cascada de bifurcaciones conlleva una pérdida de control y de los puntos de referencia conocidos, o sea, un estado un tanto caótico. De entrada, eso da miedo, pero inherente al caos existe un nuevo orden. El sistema se reorganizará siguiendo los principios de orden inherentes al campo de fuerza en el que el proceso tiene lugar. Cuánto mejor alineado esté el proceso en el campo, tantas más posibilidades de éxito tendrá el sistema de desarrollar un funcionamiento diverso y complejo con una gran capacidad de adaptación. Una iniciativa basada en la cooperación, la comunicación, la justica y la democracia se organiza bajo el influjo de esa orientación en el campo arquetípico de la ley. La fuerza inherente a esta orientación en este campo organizará y alimentará el sistema que la lleva a cabo, de modo que podrá atravesar la fase caótica sin demasiados problemas. Para suprimir semejante iniciativa por medio de la represión, la desinformación, la injustica y la dictadura, hará falta un despliegue de fuerzas y recursos que agotará al sistema y lo hundirá.

En la ciencia, al igual que en la jurisprudencia, las leyes no tienen una validez absoluta y pueden ser tumbadas por observaciones futuras. En el momento actual, es un hecho comúnmente aceptado que los campos de fuerza tienen polos. El campo arquetípico de la ley no es ninguna excepción. No importa cómo llamamos a esos polos, en todo caso, hay un eje que los conecta. Y hay un flujo de energía a lo largo de ese eje en una dirección determinada. Del mismo modo que sería imposible o, al menos, extremadamente difícil vivir con la cabeza en el suelo y los pies en el aire, las leyes que no están alineadas con el eje y la dirección del flujo, interfieren con el buen funcionamiento del sistema y, para imponer su cumplimiento, requieren un despliegue de poder cada vez mayor.

Una ley que está en concordancia con las propiedades esenciales del campo cumplirá con su mandato de forma exquisita. Como se dijo antes, la característica esencial de la ley en jurisprudencia es la de regular la conducta y asegurar un trato de respeto e igualdad entre los miembros de una comunidad. Una ley que está alineada en este campo de tal modo que viola esas cualidades esenciales no puede regular la conducta y asegurar su mandato esencial.

El 4 de agosto de 2021, el equipo de YouTube me informó de que considera oportuno aplicar una restricción de edad a este vídeo con un discurso de la antigua vicepresidente del gobierno de España, Soraya Sáenz Santamaría, de los primeros días de octubre 2017 en el que hablaba de la profesionalidad de las fuerzas de seguridad, de la proporcionalidad de su actuación en cumplimiento de las órdenes de la justicia, dirigidas en ningún caso contra las personas sino únicamente al objetivo de confiscar el material electoral, con la intención de proteger los derechos y las libertades, y con otro en términos parecidos de Enric Milló, el entonces delegado del gobierno español en Catalunya, ambos acompañados de las imágenes de cómo realmente había pasado. En su día descargué el vídeo y lo subtitulé en inglés para añadirlo a este análisis –escrito en castellano e inglés.

 Igual que la ciencia adapta sus postulados a un conocimiento cada vez más extenso, también la jurisprudencia adapta las leyes a una realidad cambiante. Por ejemplo, el 1 de octubre de 1931 España reconoció del derecho de las mujeres a votar. El 1 de octubre de 1939 lo volvieron a perder, cuando Francisco Franco se proclamó jefe de estado. El 18 de julio de 1936, con un grupo de hombres armados,  Franco se rebeló contra el orden democráticamente establecido hasta imponer su regimen, en un principio solo en una parte del país, pero a partir del 1-O 1939 también en el resto de España y en Cataluña. Las leyes fueron adaptadas a la nueva realidad social del régimen dictatorial. Cierto número de personas sintieron que iban a beneficiarse del nuevo orden, pero la propiedad esencial de regular la conducta para asegurar un trato de respeto e igualdad entre los miembros de la comunidad se perdió. No solo las mujeres perdieron lo que hoy día se considera un derecho humano inalienable, toda España lo perdió. La tendencia siguió y en la Segunda Guerra Mundial se perdió la convivencia pacífica en casi todo el mundo entero.

El orden patriarcal de la sociedad, que regula la conducta por medio del uso de la fuerza, no es sostenible. El predominio de los valores masculinos puede haber cumplido una función para agudizar nuestros poderes discriminadores para analizar y diseccionar. De este modo, el individuo logró tomar conciencia de que existe como tal, de que es alguien más allá del colectivo del cual forma parte. Pero el siguiente paso es igual de esencial. Una vez que se tiene conciencia de existir como persona, es indispensable tomar conciencia del propio lugar en el conjunto y de las formas en las que  uno se relaciona con las otras partes del conjunto y el conjunto en su totalidad. Ahí entra el principio receptivo, femenino, de la percepción sensorial que permite percibir a sí mismo, a otros y las relaciones que existen entre las diferentes partes del conjunto.

Lo que una persona hace y no hace cuenta. Tiene un efecto en el conjunto. Tener conciencia, en el sentido de conocimiento, conlleva tener conciencia ética. Una vez que algo se sabe, se es responsable de lo que se hace con ello y al respecto. Aunque no se tenga conciencia de una realidad existente, esta no deja de hacerse notar. Se puede hacer oídos sordos, emplear más y más energía para reprimirla, hacer leyes para declararla ilegal, encarcelar a los que la ponen de manifiesto, matar a los que están dispuestos a declarar para hacerla constar ante la justicia, a no ser que se la reconozca y la ley se adapte en conformidad, un trato de respeto y de igualdad será imposible. La falta de respeto e igualdad se debe a la negación de la realidad social de parte de los que sostienen el poder, porque la consideran inconveniente, no porque unos miembros de la comunidad se nieguen a conformarse con esa negación de la realidad; son los que niegan la realidad que faltan al respeto y se instalan en un trato desigual. No importa lo poderosos que sean, su actitud lleva a la fractura social. 

Esto nos lleva a la característica esencial de la ley en filosofía y religión. La filosofía es el amor de la sabiduría, la religión un modo de restablecer una unión entre el individuo y la fuente de la cual surgió. Desde ambos puntos de vista, la función de las leyes también es la de regular la conducta. La filosofía budista, por ejemplo, afirma que según cómo uno se comporta, vive en el paraíso o en el infierno. Las religiones tienden a situar el cielo y el infierno después del muerte, lo cual probablemente también es cierto, en todo caso, se obtiene uno u otro en función de cómo uno se comporta.

De este modo se establecen los códigos de ética y moralidad. Una vez más, su alineamiento en el campo mayor de la ley y de la imposición de su cumplimiento determina en qué medida son capaces de desempeñar la función para la cual se han generado. Por ejemplo, perseguir a alguien con violencia, porque pertenece a un grupo diferente con creencias diferentes y otros modos de vivir la vida y celebrar su fe, puede estar en conformidad con el código de ética de un grupo en particular, pero, a la larga, este código de ética llevará al derrumbe de este grupo, porque está en conflicto con el flujo de energía en el campo de fuerza mayor de la ley, cuya función esencial -recordemos- es la de asegurar un trato de respeto e igualdad.


A mediados de septiembre 2017, españoles cantando: “¡A por ellos! ¡Oe, oe, oe, oe, oe!”, cuando la Guardia Civil emprendió camino para impedir el referéndum en Cataluña el 1 de octubre.

Esta clase de grupo se obstina a resistirse al cambio y no puede adaptarse a un entorno cambiante.

Por otra parte, un código de ética en concordancia con los procesos que hicieron la vida medrar, desarrollarse y hacerse cada vez más rica, compleja y diversa, apoyará a las personas que lo respetan, porque les ayuda a adaptarse al cambio, a desarrollar nuevos conocimientos y habilidades y a compartirlos libremente con su congéneres.



Asegurar el cumplimiento de la ley
La agencia encargada de asegurar que las leyes se cumplen, principalmente, es la policía a través de patrullas y vigilancia para prevenir y descubrir actividades criminales, investigar crímenes y detener delincuentes. Los juzgados y las prisiones se pueden incluir en la lista de agencias que se ocupan de la prevención y el castigo de crímenes. La función esencial de todas las agencias involucradas en asegurar el cumplimiento de la ley es la de proteger a los ciudadanos y sus derechos fundamentales.


Un cuerpo de policía que cumple con esta función está profundamente arraigado en la comunidad que protege. Un/a juez que dicta una sentencia que pone en peligro la población, cuya integridad física y psíquica y cuyos derechos fundamentales debe proteger, está en conflicto con el campo arquetípico que rige su función. No solo falta a su cometido de proteger la coexistencia pacífica de todos los ciudadanos, también expone a los oficiales de la policía que reciben la orden de imponer su sentencia a un profundo conflicto ético, si, para cumplir la orden, se verían obligados a dejar de cumplir la función esencial de su profesión.

El 1 de octubre de 2017, la policía catalana, los Mossos d’Esquadra, cerraron muchas más colegios que los cuerpos de asalto de la Policía Nacional y la Guardia Civil españolas juntas, sin recurrir a la violencia empleada por las cuerpos nacionales españoles. Las cifras exactas difieren según los medios consultados. Los mossos no llegaron a cerrar todos los colegios de antemano, tal como dictaba la sentencia, porque los ciudadanos los habían mantenido abiertos, celebrando toda clase de actividades cívicas desde la tarde del viernes; y el domingo por la mañana inmensas cantidades de personas se reunieron delante de los locales para impedir que se cerraran. El domingo, el día de la votación, algunos mossos optaron por cumplir con su función de proteger la población de su jurisdicción contra los colegas cuyo objetivo fue el de infligir dolor e inspirar miedo. Ahora, esos mossos están amenazados por acciones legales en su contra por haber optado a cumplir con la función esencial de su profesión y negarse a emplear la misma violencia que sus colegas de los cuerpos nacionales españoles desplegaron.

Una actitud coherente del poder legislativo de un país democrático y estado de derecho requiere la adaptación de sus leyes y su constitución a los pactos internacionales con los que el país se ha comprometido. Para el poder judicial, esto conlleva señalar las leyes y las cláusulas constitucionales que deben ser cambiadas para cumplir esos pactos. Si el sistema judicial desacata esa función, está faltando a la función esencial de su mandato. Por ejemplo, el artículo dos sobre la indivisibilidad de la patria de todos los españoles debe ser matizado de modo que quede claro su sentido en coherencia con el resto de la constitución, es decir, que la integridad del territorio nacional queda protegida contra incursiones de fuera. La lectura que el estado español le da está en conflicto con el derecho de autodeterminación de todos los pueblos, garantizado por un pacto internacional al que España se comprometió atender incluso antes de ratificar la constitución.

Crear una ley para poder declarar un derecho fundamental de una parte de la población ilegal es arquetípicamente incoherente, al igual que la orden a una agencia de imponer el cumplimiento de semejante ley. El actual gobierno español hizo exactamente esto en 2015 con una ley inventada con la sola y única intención de impedir al pueblo catalán emprender pasos hacia su autodeterminación.

Una acción arquetípicamente incoherente puede producir nada más que sufrimiento e inestabilidad, y, a la larga, llevará al derrumbe de aquellos quienes la llevan a cabo. En vez de perder el tiempo y malversar caudales públicos, intentando imponer su lectura inconstitucional de la notoria cláusula sobre la indivisibilidad de la patria a un pueblo determinado a abstenerse de conductas arquetípicamente incoherentes tales como el uso de la violencia, el gobierno español debería concentrar todos sus esfuerzos y recursos en encontrar vías funcionales de organizar sus propios asuntos ¡que buena falta le hace!

Brigitte Hansmann
Análisis de Patrones Arquetípicos
Ciencias Lingüísticas Aplicadas
DFA Reconocimiento de Patrones Somáticos
Integración Estructural
www.dfa-europa.com

jueves, 7 de diciembre de 2017

Culpa inconsciente

Hacia una solución del conflicto hispano-catalán (2)

La culpa es un sentimiento saludable que nos moviliza a buscar maneras de reparar el daño causado a otros a través de nuestra acción o no-acción. Cuando un sentimiento de culpa genuina se experimenta como intolerable, la mente consciente la reprime por debajo del umbral de conciencia. La culpa inconsciente, entonces, se convierte en un obstáculo en las relaciones de esa persona que le impide relacionarse y comunicarse con otros de forma veraz. Desde el inconsciente, la culpa se proyecta sobre la(s) persona(s) dañada(s) por la acción o no-acción de quien ha incurrido la culpa, a la vez, que también genera alguna forma de auto-castigo, por ejemplo, mediante el fracaso de sus esfuerzos por crear una vida feliz y de éxito para sí mismo, su familia o su país. Naturalmente siempre cree que la falta de éxito es por culpa de otros.

A menudo la culpa inconsciente genera enfermedad, en el cuerpo o en la mente. Viene acompañada de una gran necesidad de estar a la defensiva, porque existe una amenaza constante de que algo pueda causar el colapso de la manera en la que uno ha organizado su vida, a nivel individual o colectivo. Puede que haya una amenaza de que alguien pueda responder con represalias al daño que le ha sido causado. Pero incluso si las personas dañadas por nuestra acción o no-acción son pacíficas y no tienen ninguna intención de contraatacar, quizás, ni siquiera tienen conciencia del origen del daño sufrido, uno se siente amenazado por ellas. La amenaza está en su interior. Proviene del sentimiento de la culpa genuina. Cuanto más nos defendamos contra ella, tanto mayor será la presión ejercida por el sentimiento, ya que el esfuerzo de reprimirlo y mantenerlo debajo del umbral de la conciencia lo va comprimiendo cada vez más. De este modo la sensación de estar amenazado va creciendo.

La identidad de una persona, la sensación de que “este soy yo”, “este es quien soy”, de hecho, no es más que la capa superficial de quienes realmente somos. No es más que la forma en la que nos presentamos al público –y a nosotros mismos- que se mantiene per medio de los esfuerzos que hacemos por apartar de nuestra propia conciencia y la de todo el mundo aquellos aspectos de nuestra persona que tememos ver. Allí es donde se encuentra la culpa inconsciente. Por debajo de todo ello se encuentra la raíz biológica de quienes somos, del ser vivo que es el fruto de una larga evolución de afinidades y cooperación entre unidades individuales: partículas, elementos, moléculas, células, seres unicelulares, seres multicelulares simples, organismos multicelulares complejos y organismos multicelulares complejos que tienen la capacidad de tener conciencia de sí mismos y de la red interconectada e interdependiente de la que forman parte, aunque no utilicen esa facultad como sería de desear.

Cualquier acción o no-acción contraria a esa raíz biológica de nuestro ser es propenso a generar culpa, porque en todo momento permanecemos conectados con la red de la que nuestra vida es fruto. Lo que hacemos y no hacemos tiene un efecto en el todo. Si es alineado con los procesos básicos de la evolución, la afinidad y la cooperación, medramos y nuestro florecimiento enriquece el conjunto, lo hace más complejo y más diverso. Si la acción o no-acción se enfoca en acumular poder en detrimento de otros, uno puede tener un éxito limitado durante un tiempo, pero siempre acompañado de culpa inconsciente y, a la larga, causará su propio derrumbe.

Existe también otro nivel de culpa que tiene que ver con la comunidad, la tribu o la familia a la que pertenecemos. En una familia de ladrones, por ejemplo, un miembro que tiene una noción más clara de la raíz biológica de su ser puede sentir que tomar algo de otros sin devolver nada en una medida proporcional está en conflicto con el proceso básico de la evolución y negarse a hacerlo. No obstante, esa persona probablemente también sentirá culpa porque su negativa crea una separación en la familia. Esta clase de persona tendrá que elegir cuál culpa pesa más.

Si una persona compra grandes extensiones de terreno a un buen precio y luego convence el líder de un grupo a establecer las actividades del grupo en esas tierras, vendiendo parcelas a un elevado precio a los miembros de este  grupo, uno podría considerarlo un astuto hombre de negocios. Si al cabo de un tiempo vuelve a repetir la misma acción y se sale con la suya, tal vez, sigue sintiéndose orgulloso de sus actos. Aunque bajo un escrutinio de cerca su conducta sea cuestionable, a su modo de ver no hay nada de que sentirse culpable. Por tanto, sus descendientes continuarán organizando sus vidas y acumulando riquezas del mismo modo. “Es cómo se hace. Siempre se ha hecho así. Por tanto, tenemos el derecho de seguir haciéndolo así. ¡Es lo correcto! ¡Es la ley!” Ahora, siglos más tarde, digamos, por ejemplo, que la Unión Europea concede dinero a España para construir una infraestructura como el corredor mediterráneo, que crearía una forma relativamente ecológica de distribuir mercancías a través de toda Europa. Digamos, este dinero se gasta no en el proyecto por el que fue concedido sino en construir infraestructuras que no tienen más uso que el de enriquecer a unos pocos, a la vez que dañan la comunidad en conjunto. Aunque esas personas se sientan con el derecho ancestral de usar las estructuras legales del estado para orquestar sus asuntos y no tengan ninguna conciencia de que sus actos están en conflicto con la ley, existe una culpa genuina. Existen diversas estrategias para negar esa culpa, pero ninguna de ellas la hará desaparecer; ni siquiera si la fuente más elevada de poder en el estado dicta leyes para convertir la transacción en legal y persigue aquellos que la cuestionan. Todas esas estrategias no pueden hacer otra cosa que crear sufrimiento para la red entera de vida interconectada e interdependiente hasta que la culpa sea reconocida y pagada por aquellos que la incurrieron.

Una culpa genuina desaparece en cuanto la persona o el colectivo culpables hagan los pasos necesarios para reparar la relación dañada. La culpa neurótica es eterna, incluso si nace de un intento inconsciente de redimir una culpa genuina. Redimir una culpa a través del sufrimiento es una de las muchas demandas poco realistas de las personas que sufren de una culpa neurótica. No es posible. El autocastigo paraliza y lleva a la persona a retirarse internamente de cualquier relación. La proyección lleva a la continuación de acciones o no-acciones dañinas. La única forma de hacer frente a una culpa es reconocerla y reparar el daño causado.

Lamentablemente es cuestionable si las personas y entidades cuyas acciones y no-acciones han causado los diferentes niveles de crisis que el mundo está atravesando en términos de cambio climático, contaminación del medio ambiente, guerras, terrorismo, conflictos de determinación territorial, etc., tienen la valentía e integridad necesarias para admitir su culpa y limpiar sus actos.

Esta observadora los imagina en sus casas particulares empezando a vislumbrar la verdad: “¡Por dios! ¡No me di cuenta! De hecho debería serles agradecido a las personas que han intentado durante tanto tiempo llamar mi atención. No tengo ni idea de cómo parar el caos que he ayudado a crear. ¡Tal vez puedo empezar por decir que me arrepiento! ¡Quizás, si extiendo mis manos hacia ellos, juntos podamos encontrar una formar de limpiar el asunto!

El jueves, 28 de septiembre de 2017, esta observadora deseaba que el presidente de España, Mariano Rajoy, dijera las mismas palabras que dijo como líder de la oposición en mayo 2006.



Alguien tendrá que decirlas, tarde o temprano, porque mientras la culpa de España por haber engullido a Cataluña permanezca inconsciente, la bancarrota y el fracaso permanecerán endémicos en ambos países. Juntas, cada una con su propia soberanía, seguramente podrán lograr una convivencia mutuamente enriquecedora.

in English here

Brigitte Hansmann
Análisis de Patrones Arquetípicos
Ciencias Lingüísticas Aplicadas
DFA Reconocimiento de Patrones Somáticos
Integración Estructural
www.dfa-europa.com

Proyección, la vía principal hacia un encuentro con el inconsciente

Hacia una solución del conflicto hispano-catalán (1)
"La proyección […] tiene que ver con la forma en la que el inconsciente se manifiesta. Aprendemos a través de la proyección, tanto desde el inconsciente personal como del inconsciente colectivo. Es decir que atribuimos a fenómenos o personas externas  cosas que son nuestras, pero a las que aún no tenemos un acceso suficiente. Cuando más primitivo uno es, tanto más tiende a proyectar, sin darse cuenta de que la proyección viene del propio interior, a la vez que quizás también sea relevante para el exterior.”
Yoram Kaufmann, The Way of the Image: The Orientational Approach to the Psyche
 La proyección puede ser un mecanismo de defensa, cuando proyectamos sobre otros lo que no toleramos en nosotros mismos. Desde nuestro punto de vista, entonces, son ellos los que representan aquello que no podemos soportar. La razón por la cual no tenemos un contacto suficiente con estos aspectos inconscientes de nuestra propia persona, por la que nos cuesta acceder a ellos, a menudo radica en experiencias que tuvieron lugar en algún momento de nuestra vida o la vida de nuestros predecesores y que fueron tan abrumadoras y traumáticas que se activó un mecanismo automático que nos capacitó para atravesar el peligro inmediato. Para restaurar el equilibrio interno, una vez pasado el peligro inmediato, deben suceder una serie de cosas que con frecuencia se reprimen porque dan la sensación de que el evento amenazador esté a punto de volver a suceder de nuevo. De este modo el organismo se queda encallado en un momento justo antes del impacto de lo peor; siempre es como si algo abrumador esté a punto de ocurrir, y el cuerpo y la mente permanecen en una reacción constante a aquello que se experimenta como intolerable. En un momento dado puede haber sido verdaderamente intolerable, debido a la naturaleza de lo que ocurrió o debido a la corta edad o la escasa capacidad de la persona que estaba teniendo la experiencia de enfrentar lo que la situación requería. El organismo, incluyendo la psique, necesita tiempo para darse cuenta de que el evento o la circunstancia traumáticos terminaron y para reorientarse hacia el momento presente.

Si una persona o un colectivo ha sido expuesto a condiciones traumáticas durante un tiempo prolongado, como en una guerra o un régimen dictatorial, o ha crecido en un entorno familiar represivo, le puede llevar mucho tiempo procesar y metabolizar la experiencia y restaurar el equilibrio interno. Bajo condiciones apropiadas, los seres humanos tenemos un fabuloso potencial de resiliencia que nos capacita para recuperarnos de dificultades extremas. Pero independientemente de lo bien que uno puede integrar la experiencia, dejará una marca en el individuo o el colectivo, tanto en el cuerpo como en la psique. Para que el equilibrio interno pueda ser restaurado, es necesario trabajar de forma activa con los efectos de las reacciones al trauma, tanto en el cuerpo como en la psique. En ausencia de esa clase de trabajo, las partes de las experiencias internas que han sido negadas serán proyectadas sobre el mundo exterior, sobre fenómenos externos u otras personas. En tiempos de calma esos complejos permanecen más o menos latentes hasta que determinadas circunstancias los activen y lleven a la reiteración de las condiciones traumáticas. Esto suele ocurrir una y otra vez, generación tras generación, hasta que la dinámica será abordada de forma apropiada para llevarla a una resolución.

Los complejos inconscientes afectan el funcionamiento saludable de una persona o un colectivo. La energía empleada para mantenerlos fuera de la experiencia consciente es directamente proporcional a la cantidad de energía dirigida contra los fenómenos o las personas en el mundo exterior sobre los cuales se proyectan. Un ejemplo claro se refleja en los cargos pronunciado por el gobierno español en septiembre 2017 contra la iniciativa catalana de celebrar un referéndum sobre la auto-determinación. Los partidos en el parlamento español que orquestaron y defienden la persecución judicial de las personas y los grupos involucrados en la organización de este referéndum parecen tener ninguna conciencia de que sus procedimientos manifiestan exactamente los crímenes que atribuyen a los representantes del pueblo que llevaron a cabo el mandato por el cual fueron elegidos. El gobierno español realmente está convencido de que está representando la ley y está empleando inmensas cantidades de recursos para convencer al mundo de ello.

Es natural tener miedo cuando uno se encuentra confrontado con energías poderosas provenientes de la oscuridad del propio inconsciente personal o del inconsciente del colectivo al que uno pertenece. Hace falta valor para entrar en combate con esas fuerzas. Y no todo el mundo tiene la valentía suficiente. A menudo resulta más fácil sucumbir al impulso de descargar la energía que uno no es capaz de contener a través de la proyección. Porque cuando uno se pelea con los aspectos inconscientes de su propio ser, puede pasar que uno se ve forzado a arrodillarse en una posición de reverencia frente a una fuerza mayor y de reconocimiento de una verdad que puede hacer pedazos la visión que uno tenía de sí mismo, del mundo y de lo que se creía capaz y con derecho de alcanzar en la vida. Por más doloroso que esto pueda llegar a ser para una persona o un colectivo, el reconocimiento de la sombra que uno proyecta, como propia, es necesario para poder relacionarse con otros libremente, comunicar con ellos de forma veraz y convivir en paz.
 
Cuando uno reconoce una proyección como propia, es posible crear una base estable para resolver dificultades en las relaciones. Una vez que uno se da cuenta de que su conducta hace daño a personas que valora, tiene que tomar una decisión a cuanto a cómo aplicará esa conciencia. Conlleva un sacrificio. ¿Qué está uno dispuesto a sacrificar? ¿Las personas que valora? ¿La conducta dañina?

En cualquier caso, la proyección es la vía principal a través de la cual uno puede encontrarse con el inconsciente, personal y colectivo, y aprender de él. Tal como afirma Yoram Kaufmann, “simplemente es imposible llevar a cabo el trabajo de crear unidad sin una relación profunda entre la consciencia y el inconsciente”. El propósito debe estar alineado con unas directrices de naturaleza arquetípica. Las leyes creadas para dañar a congéneres o privarlos de sus derechos humanos no pueden imponer la unidad bajo ninguna circunstancia. Si uno se esfuerza por encubrir una culpa, aunque sea de forma inconsciente, creará separación.

Entre España y Cataluña, ¿quién está creando separación? ¿quién está siendo nacionalista?

In English here

Brigitte Hansmann
Análisis de Patrones Arquetípicos
Ciencias Lingüísticas Aplicadas
DFA Reconocimiento de Patrones Somáticos
Integración Estructural
www.dfa-europa.com

sábado, 25 de noviembre de 2017

En suport al legítim govern de Catalunya

para castellanohablantes más abajo

Benvolguts Srs. President, Vicepresident, Consellers, Conselleres del legítim govern de Catalunya a l’exili i a la presó!

Vosaltres encarneu la base institucional per la creació de la nova república. Veu crear el marc legal per constituir-la. Moltíssimes gràcies per la vostra valentia i dedicació!


El poble ha posat de manifest l’espasa de llum de la consciència i del discerniment. Aquesta espasa penetra a les entranyes de la humanitat i fecunda la llavor de llibertat que tothom hi porta. No sé quina durada té la gestació d’una república. Però sent humana, crec, s’haurà de comptar amb un mínim de nou mesos.

Volem que podeu estar lliures, sense càrrecs, per treballar plegats i tenir cura d’aquest procés orgànic de gestació d’una nova forma de convivència amb respecte i dignitat per tothom.

Mentre l’estat espanyol s’entesta en retratar la seva cara feixista a la vista del món sencer, tenint-vos presos i a l’exili, si us plau, teniu cura de la vostra salut: descanseu, feu exercici, mantingueu-vos ben hidratats, llegiu, escriviu, somieu...

No sé què podem fer per aconseguir la vostra llibertat ja, però sí sé, que qualsevol cosa que es fa per lluitar contra el mal, només li dona energia, tal com ensenya una antiga saviesa; si no l’alimentem amb la nostra energia, el mal es consumirà a ell mateix. Mentre, lo indicat és enfocar la pròpia energia en un vigorós progrés en el be.

Un vigorós progrés en el be, per mi, vol dir treballar plegats, vol dir idear i crear les estructures de la mena de república en la que volem viure.

Des del fons més profund del meu cor: gràcies! I visca la terra!

Brigitte Hansmann
www.dfa-europa.com


Queridos Sres. President, Vicepresident, Consellers, Conselleres del legítimo gobierno de Cataluña en  el exilio y en prisión!

Vosotros encarnéis  la base institucional para la creación de la nueva república. Creasteis el marco legal para constituirla. ¡Muchísimas gracias por vuestra valentía y dedicación!


El pueblo ha puesto de manifiesto la espada de luz de la conciencia y del discernimiento. Esta espada penetra las entrañas de la humanidad y fecunda la semilla de libertad que todo el mundo lleva en su interior. No sé qué dura la gestación de una república, pero siendo humana, creo, habrá que contar con un mínimo de nueve meses.

Queremos que estéis en libertad, sin cargos, para trabajar juntos y cuidar este proceso orgánico de gestación de una nueva forma de convivencia con respeto y dignidad para todos.

Mientras el estado español se obceca en retratar su cara fascista a la vista del mundo entero, teniéndoos presos y en el exilio, por favor, cuidad vuestra salud: descansad, haced ejercicio, manteneos bien hidratados, leed, escribid, soñad…

No sé qué podemos hacer para conseguir vuestra libertad ya, pero sí sé que cualquier cosa que se haga para luchar contra el mal, sólo le da energía, tal como enseña una antigua sabiduría; si no lo alimentamos con nuestra energía, el mal se consumirá a sí mismo. Mientras tanto, lo indicado es enfocar la propia energía en un vigoroso progreso en el bien.

Un vigoroso progreso en el bien, para mí, quiere decir trabajar juntos, quiere decir idear y crear las estructuras de la clase de república en la que queremos vivir.
 
Desde el fondo más profundo de mi corazón: gracias!
I visca la terra!

Brigitte Hansmann
www.dfa-europa.com