jueves, 7 de diciembre de 2017

Proyección, la vía principal hacia un encuentro con el inconsciente

Hacia una solución del conflicto hispano-catalán (1)
"La proyección […] tiene que ver con la forma en la que el inconsciente se manifiesta. Aprendemos a través de la proyección, tanto desde el inconsciente personal como del inconsciente colectivo. Es decir que atribuimos a fenómenos o personas externas  cosas que son nuestras, pero a las que aún no tenemos un acceso suficiente. Cuando más primitivo uno es, tanto más tiende a proyectar, sin darse cuenta de que la proyección viene del propio interior, a la vez que quizás también sea relevante para el exterior.”
Yoram Kaufmann, The Way of the Image: The Orientational Approach to the Psyche
 La proyección puede ser un mecanismo de defensa, cuando proyectamos sobre otros lo que no toleramos en nosotros mismos. Desde nuestro punto de vista, entonces, son ellos los que representan aquello que no podemos soportar. La razón por la cual no tenemos un contacto suficiente con estos aspectos inconscientes de nuestra propia persona, por la que nos cuesta acceder a ellos, a menudo radica en experiencias que tuvieron lugar en algún momento de nuestra vida o la vida de nuestros predecesores y que fueron tan abrumadoras y traumáticas que se activó un mecanismo automático que nos capacitó para atravesar el peligro inmediato. Para restaurar el equilibrio interno, una vez pasado el peligro inmediato, deben suceder una serie de cosas que con frecuencia se reprimen porque dan la sensación de que el evento amenazador esté a punto de volver a suceder de nuevo. De este modo el organismo se queda encallado en un momento justo antes del impacto de lo peor; siempre es como si algo abrumador esté a punto de ocurrir, y el cuerpo y la mente permanecen en una reacción constante a aquello que se experimenta como intolerable. En un momento dado puede haber sido verdaderamente intolerable, debido a la naturaleza de lo que ocurrió o debido a la corta edad o la escasa capacidad de la persona que estaba teniendo la experiencia de enfrentar lo que la situación requería. El organismo, incluyendo la psique, necesita tiempo para darse cuenta de que el evento o la circunstancia traumáticos terminaron y para reorientarse hacia el momento presente.

Si una persona o un colectivo ha sido expuesto a condiciones traumáticas durante un tiempo prolongado, como en una guerra o un régimen dictatorial, o ha crecido en un entorno familiar represivo, le puede llevar mucho tiempo procesar y metabolizar la experiencia y restaurar el equilibrio interno. Bajo condiciones apropiadas, los seres humanos tenemos un fabuloso potencial de resiliencia que nos capacita para recuperarnos de dificultades extremas. Pero independientemente de lo bien que uno puede integrar la experiencia, dejará una marca en el individuo o el colectivo, tanto en el cuerpo como en la psique. Para que el equilibrio interno pueda ser restaurado, es necesario trabajar de forma activa con los efectos de las reacciones al trauma, tanto en el cuerpo como en la psique. En ausencia de esa clase de trabajo, las partes de las experiencias internas que han sido negadas serán proyectadas sobre el mundo exterior, sobre fenómenos externos u otras personas. En tiempos de calma esos complejos permanecen más o menos latentes hasta que determinadas circunstancias los activen y lleven a la reiteración de las condiciones traumáticas. Esto suele ocurrir una y otra vez, generación tras generación, hasta que la dinámica será abordada de forma apropiada para llevarla a una resolución.

Los complejos inconscientes afectan el funcionamiento saludable de una persona o un colectivo. La energía empleada para mantenerlos fuera de la experiencia consciente es directamente proporcional a la cantidad de energía dirigida contra los fenómenos o las personas en el mundo exterior sobre los cuales se proyectan. Un ejemplo claro se refleja en los cargos pronunciado por el gobierno español en septiembre 2017 contra la iniciativa catalana de celebrar un referéndum sobre la auto-determinación. Los partidos en el parlamento español que orquestaron y defienden la persecución judicial de las personas y los grupos involucrados en la organización de este referéndum parecen tener ninguna conciencia de que sus procedimientos manifiestan exactamente los crímenes que atribuyen a los representantes del pueblo que llevaron a cabo el mandato por el cual fueron elegidos. El gobierno español realmente está convencido de que está representando la ley y está empleando inmensas cantidades de recursos para convencer al mundo de ello.

Es natural tener miedo cuando uno se encuentra confrontado con energías poderosas provenientes de la oscuridad del propio inconsciente personal o del inconsciente del colectivo al que uno pertenece. Hace falta valor para entrar en combate con esas fuerzas. Y no todo el mundo tiene la valentía suficiente. A menudo resulta más fácil sucumbir al impulso de descargar la energía que uno no es capaz de contener a través de la proyección. Porque cuando uno se pelea con los aspectos inconscientes de su propio ser, puede pasar que uno se ve forzado a arrodillarse en una posición de reverencia frente a una fuerza mayor y de reconocimiento de una verdad que puede hacer pedazos la visión que uno tenía de sí mismo, del mundo y de lo que se creía capaz y con derecho de alcanzar en la vida. Por más doloroso que esto pueda llegar a ser para una persona o un colectivo, el reconocimiento de la sombra que uno proyecta, como propia, es necesario para poder relacionarse con otros libremente, comunicar con ellos de forma veraz y convivir en paz.
 
Cuando uno reconoce una proyección como propia, es posible crear una base estable para resolver dificultades en las relaciones. Una vez que uno se da cuenta de que su conducta hace daño a personas que valora, tiene que tomar una decisión a cuanto a cómo aplicará esa conciencia. Conlleva un sacrificio. ¿Qué está uno dispuesto a sacrificar? ¿Las personas que valora? ¿La conducta dañina?

En cualquier caso, la proyección es la vía principal a través de la cual uno puede encontrarse con el inconsciente, personal y colectivo, y aprender de él. Tal como afirma Yoram Kaufmann, “simplemente es imposible llevar a cabo el trabajo de crear unidad sin una relación profunda entre la consciencia y el inconsciente”. El propósito debe estar alineado con unas directrices de naturaleza arquetípica. Las leyes creadas para dañar a congéneres o privarlos de sus derechos humanos no pueden imponer la unidad bajo ninguna circunstancia. Si uno se esfuerza por encubrir una culpa, aunque sea de forma inconsciente, creará separación.

Entre España y Cataluña, ¿quién está creando separación? ¿quién está siendo nacionalista?

In English here

Brigitte Hansmann
Análisis de Patrones Arquetípicos
Ciencias Lingüísticas Aplicadas
DFA Reconocimiento de Patrones Somáticos
Integración Estructural
www.dfa-europa.com

No hay comentarios:

Publicar un comentario