sábado, 5 de marzo de 2022

Presentamos la segunda edición del libro Con los pies en el suelo - Forma del cuerpo y visión del mundo

 

 El Viernes 18 de marzo 2022 a las 19 h hablaremos de

Vivir con coherencia

para presentar la segunda edición, revisada y ampliada del libro

Con los pies en el suelo

Forma del cuerpo y visión del mundo 


con
Brigitte Hansmann
Practicante de DFA Reconocimiento de Patrones Somáticos y autora del libro
Alícia Guasch
Doctora en Química, en el Institut de Biologia Molecular de Barcelona
Guillem Díaz
Neuroeducador, miembro de la Junta de la Associació País Conscient
 

Viernes 18 de marzo 2022 a las 19 h
en Transformadors
Casal del Barri
c/ Ausiàs March 60, pl 1 i 2
678525638

 

Empieza a leer el prólogo:

La aventura de encontrar el suelo debajo de mis pies 

Veintitrés años después de la primera edición de este libro y treinta y siete años después de empezar a vislumbrar la importancia de una buena relación con el campo gravitatorio de la Tierra para desenvolverme en la vida, la experiencia de encontrar, momento a momento, el suelo debajo de mis pies sigue siendo la aventura más estimulante, emocionante y apasionante de mi vida.

En estos años, he llegado a conocer mi patrón de tensión habitual con un grado de profundidad que no me imaginaba ni siquiera cuando escribí Con los pies en el suelo. Pero ya entonces, a través de un sueño que relaté al final del capítulo sobre el mapa, una parte joven de mí me pidió que le procurara algo que necesitaba para acabar de desarrollarse bien del todo. Mi yo consciente no tenía ni idea de qué se podía tratar, pero otra parte anciana, personificada en el sueño en la figura de mi abuela materna, sabía exactamente de qué se trataba y dónde encontrarlo. Era cuestión de tiempo. No tenía más que seguir adelante en el camino que había escogido y atender a los asuntos conforme se fueran presentando. Sentía que podía contar con aspectos de mí misma con los que antes había estado en conflicto. Tenía la certeza de que me ayudarían a encontrar "aquella leche" que la niña reclamaba. O también podría decirlo de forma inversa: las partes de mi ser que seguían cautivas en el patrón de tensión habitual llegaron a confiar en que vendría a rescatarlas. Así, el círculo vicioso en el que estaba atrapada se transformó en una espiral de aprendizaje.

En todo caso, seguí desarrollando formas alternativas de estar y moverme a base de orientarme, una y otra vez, en relación con la fuerza gravitatoria. Tan solo requiere tomar nota de la presencia del suelo que está debajo del cuerpo y dejar que nos sostenga. Para ello, hacen falta, según el momento, pequeños ajustes en la forma de colocar la cabeza, los omoplatos, los codos, una mano u otra... de distribuir el peso entre un pie y otro, de permitir el reposo o la expansión en la respiración... pequeños ajustes que permiten soltar una tensión implicada en mantener una forma que, tal vez, sirviera para algo en el pasado. Sin embargo,  en el momento presente, solo supone gastar energía, anclarnos en las condiciones del pasado y distanciarnos de la realidad del ahora, o sea, lo que hace es entorpecer. En cambio, orientarnos en relación con la fuerza gravitatoria, prestar atención a las relaciones entre las diferentes partes del cuerpo o a los movimientos respiratorios, es posible solo en el momento presente. Es, pues, una forma directa e inmediata de estar presente.

Con frecuencia encuentro alguna de esas tensiones habituales que sujetan mi peso, apartándolo del suelo, cuando ando con la cabeza ocupada pensando (per continuar llegint descarrega el pròleg aquí)

www.dfa-europa.com

Presentem la segona edició del llibre Con los pies en el suelo - Forma del cuerpo y visión del mundo

 El divendres 18 de març 2022 a les 19 h parlarem de

Viure amb coherència

per presentar la segona edició, revisada i ampliada del llibre

Con los pies en el suelo

Forma del cuerpo y visión del mundo 


amb
Brigitte Hansmann
Practicant de DFA Reconeixement de Patrons Somàtics i autora del llibre
Alícia Guasch
Doctora en Química, Recerca al Institut de Biologia Molecular de Barcelona
Guillem Díaz
Neuroeducador, membre de la Junta de la Associació País Conscient
 
Divendres 18 de març 2022 a les 19 h
a Transformadors
Casal del Barri
c/ Ausiàs March 60, pl 1 i 2
678525638

 

Comença a llegir el pròleg:

La aventura de encontrar el suelo debajo de mis pies 

Veintitrés años después de la primera edición de este libro y treinta y siete años después de empezar a vislumbrar la importancia de una buena relación con el campo gravitatorio de la Tierra para desenvolverme en la vida, la experiencia de encontrar, momento a momento, el suelo debajo de mis pies sigue siendo la aventura más estimulante, emocionante y apasionante de mi vida.

En estos años, he llegado a conocer mi patrón de tensión habitual con un grado de profundidad que no me imaginaba ni siquiera cuando escribí Con los pies en el suelo. Pero ya entonces, a través de un sueño que relaté al final del capítulo sobre el mapa, una parte joven de mí me pidió que le procurara algo que necesitaba para acabar de desarrollarse bien del todo. Mi yo consciente no tenía ni idea de qué se podía tratar, pero otra parte anciana, personificada en el sueño en la figura de mi abuela materna, sabía exactamente de qué se trataba y dónde encontrarlo. Era cuestión de tiempo. No tenía más que seguir adelante en el camino que había escogido y atender a los asuntos conforme se fueran presentando. Sentía que podía contar con aspectos de mí misma con los que antes había estado en conflicto. Tenía la certeza de que me ayudarían a encontrar "aquella leche" que la niña reclamaba. O también podría decirlo de forma inversa: las partes de mi ser que seguían cautivas en el patrón de tensión habitual llegaron a confiar en que vendría a rescatarlas. Así, el círculo vicioso en el que estaba atrapada se transformó en una espiral de aprendizaje.

En todo caso, seguí desarrollando formas alternativas de estar y moverme a base de orientarme, una y otra vez, en relación con la fuerza gravitatoria. Tan solo requiere tomar nota de la presencia del suelo que está debajo del cuerpo y dejar que nos sostenga. Para ello, hacen falta, según el momento, pequeños ajustes en la forma de colocar la cabeza, los omoplatos, los codos, una mano u otra... de distribuir el peso entre un pie y otro, de permitir el reposo o la expansión en la respiración... pequeños ajustes que permiten soltar una tensión implicada en mantener una forma que, tal vez, sirviera para algo en el pasado. Sin embargo,  en el momento presente, solo supone gastar energía, anclarnos en las condiciones del pasado y distanciarnos de la realidad del ahora, o sea, lo que hace es entorpecer. En cambio, orientarnos en relación con la fuerza gravitatoria, prestar atención a las relaciones entre las diferentes partes del cuerpo o a los movimientos respiratorios, es posible solo en el momento presente. Es, pues, una forma directa e inmediata de estar presente.

Con frecuencia encuentro alguna de esas tensiones habituales que sujetan mi peso, apartándolo del suelo, cuando ando con la cabeza ocupada pensando (per continuar llegint descarrega el pròleg aquí)

www.dfa-europa.com

martes, 12 de octubre de 2021

Dotze d'octubre: dia de commemoració dels genocidis perpetrats en nom d'Espanya i la fe cristiana

La negació és un mecanisme de defensa contra experiències intolerables per la psique humana, emprat sovint pels perpetradors de violència, i també per les seves víctimes. Poden passar centenars d'anys, abans que els hereus de les persones immobilitzades per les seves reaccions de defensa contra l'impacte d'allò traumàtic comencin a poder sortir de l'estaborniment transmès de generació en generació.  Els primers en sortir-ne acostumen ser els hereus de les víctimes.  Els hereus dels perpetradors tendeixen a aferrar-se a la negació de la culpa i la vergonya que varen heretar. Però instal·lats en la negació viuen separats d'ells mateixos i dels altres, aïllats en un desert solitari. En l'estudi sobre Trauma multigeneracional es poden trobar vies per sortir de la negació i transformar el cercle viciós en espiral d'aprenentatge. 

 


Aquí un extracte:

Part 3: 12 d’octubre

Who are the invaders
Qui són els invasors
[Wilson, 1984]

Els invasors

Té raó, vaig pensar a finals de l’estiu del 1984 quan llegia a la publicació oficial de la nació mohicana, Akwesasne Notes, el que Darryl Wilson de la nació de Pit River deia dels invasors. Pensava, què ens passa? Què ens impulsa a lluitar els uns contra els altres, a sembrar destrucció, guerres i conflictes, assassinats, violacions, pillatge?

Començant per explorar el continent que és el meu propi cos em vaig convertir en estudiant de la interrelació entre cos, ment, psique i entorn per entendre com funcionem els humans. El que he descobert fins ara, en 34 anys de recerca personal i professional que m'ha convertir en practicant del Duggan/French Approach (DFA) de reconeixement de patrons somàtics i en analista de patrons arquetípics, corrobora per tots els costats que aquesta violència no és expressió de la naturalesa humana en sí, sinó més aviat es deu al fet de no conèixer-la i d’estar-hi en conflicte. La violència és un recurs al nostre abast que a curt termini pot treure’ns d’una situació perillosa, però els seus costos són tant elevats que a la llarga ni surt a compte ni és productiva.

Si entenem que la violència sorgeix de no conèixer la naturalesa del que som com a éssers vius i d’estar-hi en conflicte, podem crear condicions que ens ajuden a explorar l’ésser interior i a aprendre a establir relacions pacífiques i generatives amb nosaltres mateixos i amb els altres. La vida ha evolucionat fins al present grau de complexitat i diversitat a base d'afinitat i cooperació. Nosaltres en som el resultat; per tant, són principis fonamentals inherents a la nostra naturalesa. Una cultura que es regeix per aquest principis compleix uns requisits bàsics per crear una societat pròspera i cohesionada.

La Hispanitat

Espanya s’enorgulleix d’haver descobert aquell “nou món” d'ultramar que es va anomenar Amèrica, i cada any, el 12 d'octubre, ho celebra com a festivitat nacional a so de bombo i platerets amb desfilades de soldats i ostentoses exhibicions del seu armament. El relat oficial del descobriment obvia el fet que aquelles terres ja havien estat descobertes per una altra gent que hi vivia des de feia milers d’anys i hi havia desenvolupat les seves pròpies civilitzacions. Vesteix de proesa heroica el que va ser invasió i colonització basada en una violència cruenta i sostinguda, culpa que Espanya comparteix amb altres països europeus. Al llarg dels segles i fins a l’actualitat, l’Estat espanyol ha anat amagant a la seva població el que les guerres i els genocidis perpetrats per expandir els seus territoris realment van costar. I, ara per ara, la majoria de representants de l’Estat i una gran part de la població es neguen a reconèixer els resultats que van produir. És molt probable que realment no en tinguin consciència. 

El 12 d’octubre del 2018 vaig sentir una senyora espanyola de certa edat intentar dir el que la celebració del dia de la Hispanitat significava per a ella. Estava tant emocionada que amb prou feines li sortien les paraules. Era emoció autèntica pel significat d’aquell dia. No era por escènica; estava encantada de poder parlar-ne a la tele. Deia que el que senti era tan gran i tan emocionant que la nodria per tot un any, un orgull tan gran... no va poder continuar perquè la intensitat de la seva emoció li impedia trobar paraules per descriure de què estava orgullosa. Un símptoma típic del trauma és no poder parlar-ne. Un orgull tan gran que no es pot expressar en paraules acostuma a ser l’aspecte tolerable de la cara intolerable de l’emoció: la vergonya. L’orgull i la vergonya són els dos extrems d’una mateixa emoció relacionada amb la valoració de la pròpia persona, dels grups humans amb els quals hom s’identifica i dels seus actes. Una saludable autoestima vindria a ser el punt d’equilibri al mig dels dos pols.

El mite de l’origen d’Espanya el situa en el matrimoni entre els que van ser anomenats els Reis Catòlics de les Espanyes, malgrat que, en morir Isabel, Ferran va deixar de ser rei de Castella. És a dir, un regne unit realment no és el que va ser. El nom d’Espanya és la castellanització del nom llatí Hispania que designava la unitat geogràfica de la Península Ibèrica. Isabel i Ferran certament aspiraven a expandir els seus regnes per incloure-hi tota la Península i més, aconseguint els seus objectius en la majoria de casos a través de la violència organitzada, com ara la conquesta del regne de Granada i del regne de Navarra, les illes Canàries i diverses zones d’Àfrica. També els casaments, encara que fossin dins el cercle restringit de familiars pròxims, els servien per a la finalitat d’expandir els seus àmbits d’influència per incloure-hi, per exemple, també Portugal. Un altre instrument important del seu poder real va ser la Inquisició i la conversió forçosa de jueus i musulmans o, alternativament, la seva expulsió. La invasió de les terres d'ultramar va procurar una gran part dels mitjans per finançar totes aquestes guerres.

Evidentment, Espanya no té l'exclusiva de la cobdícia i les atrocitats. Però el fet de celebrar-les com a expressió de la grandiositat del país, en comptes de reconèixer els crims comesos, assumir-ne la culpa i, fins allà on sigui possible, reparar els danys, assegura la reiteració ad infinitum de la bancarrota moral i econòmica que l’Estat espanyol pateix des de fa cinc cents anys i que, cada any, fa les empremtes de l’estrès posttraumàtic a l’ànima col·lectiva dels espanyols una mica més profundes. 

Funcions arquetípiques

Les funcions arquetípiques són equiparables a una mena de camp de força que organitza un flux d’energia entre dos pols, com en una pila. Per alimentar un aparell, la pila s’ha d’introduir amb l’orientació correcta. Si es posa a l'inrevés, l’aparell no funciona i fins i tot, amb el temps, es pot espatllar. També per poder funcionar bé en el camp gravitatori de la Terra, convé tocar de peus a terra per tenir uns bons fonaments i trobar un bon equilibri i una bona orientació de les estructures corporals en relació amb aquest camp. El mateix és cert de les funcions pertinents a la professió o la posició d’una persona  o a les diverses institucions de la vida pública.

La funció arquetípica de l’Estat és l’administració de la vida pública pel bé de tota la població. Fer servir les institucions de l’Estat per acumular béns, poder i privilegis a costa de la població és equiparable a caminar amb les mans, estenent els peus cap al cel. Durant un temps pot semblar una gesta espectacular que embriaga els que demostren el seu poder a la gent impressionable, però els costos de mantenir-se en aquesta posició són molt elevats, el que s’hi pot fer és molt limitat i tard o d’hora defalleixen les forces i es gasten els recursos disponibles.

La funció de la religió és facilitar vies per connectar amb la força creadora de la vida. L’abús d’aquesta funció per a la gratificació personal i per al recolzament d’estructures insostenibles de poder estatal a costa de la població la deixa sense refugi davant un exercici de poder que, en comptes de facilitar la convivència i la cohesió social, les soscava i allunya les persones de les fonts de la creativitat de la seva vida. 

Davant un perill, un nen busca instintivament refugi amb els pares que, després d’engendrar, gestar i donar-lo a llum, tenen la funció arquetípica d'estimar, protegir, nodrir, vestir, educar i preparar-lo per a la vida adulta. Si els pares abusen aquestes funcions per a la gratificació dels seus propis desitjos o per sotmetre’s a unes estructures de poder estatals i eclesiàstiques abusives, el perill són ells, o es transmet a través d’ells. D’aquesta manera es trenquen els teixits psíquics i interpersonals en què es basen la convivència i la qualitat de vida individual i col·lectiva; i el desenvolupament de la humanitat en general s’encalla en un cercle viciós de relacions destructives.

Complexos autònoms de la psique

No sabem com fer servir el que som perquè encara no ho hem après. Som éssers complexos i no és fàcil gestionar l’ampli ventall de possibilitats d’expressar el que som. Potser simplement és perquè som una espècie relativament jove i és ara que comencem a tenir les capacitats necessàries per aprendre a anar més enllà del punt de vista antropocèntric i egocèntric que ha anat dominant la història cultural de l'edat moderna i contemporània. De fet, a escala històrica, els cinc-cents i escaig d’anys què fa d’ençà que Cristòfol Colom va decidir emportar-se sis “exemplars” de la gent que va trobar a les terres que afirmava haver descobert per als seus sobirans no és un temps gaire llarg. No va ni tant sols plantejar-se que la gent que hi vivia evidentment ja havia descobert aquestes terres, perquè no reconeixia el seu estatus d’éssers humans amb els mateixos drets que ell i els seus sobirans. Com que no eren cristians, deia la llei, no tenien dret a posseir terres i se’ls podia sotmetre i utilitzar per al que fos.

Bàsicament, aquesta actitud es redueix a una qüestió de territorialitat i jerarquia, d’aconseguir una posició de domini sobre els altres. Això són funcions regulades per les parts més antigues del nostre sistema nerviós que coordinen les funcions vitals: els ritmes del batec del cor, de la respiració, de la digestió, de son i vigília i també la tonicitat de la musculatura, que dona forma als nostres patrons de tensió habitual, les conductes instintives, rituals, territorials i jeràrquiques. És una part primitiva del sistema nerviós que ha canviat poc des dels seus orígens en els temps prehistòrics. No sap res del pas del temps.

El patró de tensió habitual ens fa fer el que fem perquè ho fem, perquè sempre ho hem fet així i, en aquest nivell, no sabem que podríem no fer-ho o fer-ho d’una altra manera. Fer-ho de la manera a la qual ens vam habituar ens ha servit per sobreviure; això és evident perquè som aquí, vius, i vam començar a fer-ho davant d’algun estímul que semblava amenaçar la supervivència. Pot haver estat alguna cosa simple com ara, per exemple, no sentir-se mereixedor de ser estimat, a causa de les males sensacions que hi ha dins el cos, per més que ens esforcem per no donar-los espai i ser bons. Si som tan dolents com la mala sensació que hi ha dins el cos sembla denotar, no voldran estimar-nos, cuidar-nos i protegir-nos i, com a nens petits, no ens podem valdre sols, és a dir, ens moriríem. Però podria ser, per exemple, que la mala sensació dins el cos realment provingui d’un trauma que el nostre avi va patir a la guerra, que la nostra mare fes tot el possible per sobreposar-se a les sensacions que es van instal·lar en el seu cos a través del contacte i la interacció amb el seu pare i que ens les hagi transmès a nosaltres per la mateixa via.

Quan fem servir la tensió física dels nostres músculs per parar el flux de sensacions que ens semblen indesitjables i aquesta tensió es torna habitual, aquelles sensacions indesitjables romanen al cos, per sota el llindar de la consciència, com una amenaça contínua i irrompen quan les nostres defenses baixen. Ocupen un espai al cos, emeten una ressonància i s’activen en reacció a estímuls que s’assemblen a les condicions sota les quals van aparèixer inicialment. Així contribueixen a crear i recrear situacions en les quals aquesta mena de sensació ve al cas; fins i tot si les condicions inicials pertanyien a la vida d’un avantpassat, deixaren el seu rastre al nostre cos, transmès a través del contacte, el material genètic o les dinàmiques en el camp de força de la família.

La tensió aïlla les parts del cos i de la psique ocupades per aquestes sensacions i les aparta de la resta de la nostra personalitat. D’aquesta manera no poden participar en el desenvolupament de les habilitats adultes. Romanen ancorades en el grau de desenvolupament que teníem quan vam començar a apartar les sensacions que hi guardem.

Carl Gustav Jung anomenava aquelles parts aïllades complexos autònoms de la psique [Jung, 1969].Quan algun esdeveniment activa un complex autònom, aquest eclipsa les capacitats de funcionament adult com una possessió o un embruix. Sota el domini d’aquesta reactivitat la persona pot percebre el món només en funció del seu complex i és incapaç d’atendre a raons.

Complexos culturals

El director de la Depth Psychology Alliance James Newell descriu un complex com
...una xarxa d’idees i emocions que poden haver estat oblidades o que simplement eren massa complicades per haver estat processades en un estat de desenvolupament més primerenc. Però l’energia continguda en aquests complexos continua funcionant de forma autònoma, trastornant els nostres plans, per més bé que els hàgim elaborats, independentment de les nostres intencions conscients  [Newell, 2018.
No només les persones sinó també les cultures poden caure sota el domini de complexos autònoms [Kimbles, 2000]. Sovint els inicis de la formació d’un complex estan relacionats amb un trauma subjacent [Newell, 2018]. Per ara, la recerca de l’estrès posttraumàtic principalment s’ha concentrat en  les víctimes de violència i d’altres conductes moralment repugnants, com també en aquells que n'han estat testimonis. Però els símptomes debilitants de l’estrès posttraumàtic també s’observen en les persones que cometen actes violents, fins i tot si ho fan sota l’empara i en defensa de la legalitat [MacNair, 2005]. 

La idea fixa de l’Estat espanyol de la unitat d’Espanya és un exemple d’un complex autònom cultural. A part de la despesa econòmica, la sang vessada, les vides truncades, la desertificació i l'erosió de les terres, un dels costos més devastadors de la violència perpetrada per imposar aquesta idea als pobles que tenen una idea diferent és la desconnexió de les persones del seu propi ésser interior. Incapaços de connectar amb ells mateixos, no poden connectar tampoc amb els altres ni amb la força creadora de la vida. 

Una part de la psique col·lectiva espanyola és captiva dins la xarxa de les idees i emocions dels responsables  del vessament de sang i del patiment humà que la seva voluntat d’imposar-la a qualsevol preu va causar, i roman encallada en l’estadi de desenvolupament d’aquella era. Independentment de l'actual intenció conscient declarada de funcionar com un estat de dret democràtic, el complex eclipsa les capacitats necessàries per funcionar com a tal. Les institucions i amplis sectors de la població espanyoles estan atrapats en aquesta xarxa, perquè les idees i emocions no van poder ser processades en el moment del suposat origen d’Espanya, entre altres raons, perquè fer-ho hauria qüestionat el mite de la superioritat cristiana. L’energia d’aquestes idees i emocions  continua funcionant de forma autònoma i trastorna la convivència democràtica. L'aixecament armat de les forces rebels sota el comandament del general Franco i el règim imposat per ell és un exemple de plena activació d’aquest complex cultural amb efectes que s’estenen fins a l'actualitat.

Per despertar de la possessió i recuperar l’equilibri intern personal i col·lectiu  és imprescindible reconèixer les idees i emocions d’aquesta xarxa com el que són: el resultat de les aspiracions d’unes persones afamades de poder per compensar la desconnexió del seu propi ésser causada pel trauma induït pels actes perpetrats per ells mateixos i pels seus predecessors. Entendre les idees i emocions en els contextos on es van originar ajuda el sistema nerviós a posar-se al dia de la realitat del moment present.

Un món interconnectat i interrelacionat

La realitat és (i era) que vivim en un món interconnectat i interrelacionat a tots els nivells, on els conceptes que donen superioritat a uns per sobre d’altres no tenen cabuda. La unitat d’Espanya no es pot assolir ni defensar, ni amb armes ni amb tribunals, perquè no és més que un desig d’uns quants que xoca amb el dret d’uns altres de voler una altra cosa. Realment no existeix. L’ús de la violència per imposar la voluntat d’uns als altres pot funcionar durant un temps perquè inspira por. Però la por paralitza el desenvolupament humà de tots plegats: de les víctimes, dels perpetradors, dels testimonis que miren sense poder fer res per impedir la violència i dels que miren a una altra banda per no veure-la.

Per poder actuar amb responsabilitat, necessitem una percepció clara de la realitat del que som com a éssers vius, com a persona individual, com a membres dels col·lectius als quals pertanyem, del nostre entorn immediat i extens, i de les relacions entre tot plegat. La primera part del nostre sistema nerviós que es desenvolupa, un cop que hem arribat en aquest món, regula les percepcions sensorials. Les estructures que permeten la consciència d’existir com a individu, com un “jo”, es creen més tard, sota la influència de les experiències sensorials dels primers temps.

El coneixement de bo i dolent que ens expulsa de l’estat paradisíac dels temps de fusió amb tot plegat, pròpia de la fase inicial de la vida, ens fa identificar-nos amb les formes d’ocupar l’espai i moure’ns a la vida que hem creat amb la tensió dels nostres músculs per evitar les sensacions dolentes i per esforçar-nos a obtenir-ne de bones. Però el que és bo des d’una perspectiva, des d’un punt de vista diferent, pot ser dolent i viceversa.

Les sensacions que ens fan por, ens fan mal o ens semblen indesitjables per alguna altra raó poden transmetre informació que pot tenir una importància vital. Apartar-les de la nostra consciència pot exposar-nos a energies o situacions que poden posar en perill la nostra supervivència. De la consciència de bo i dolent es deriven dos moviments: el de acostar-nos i el de allunyar-nos o separar-nos, l’atracció, l’afinitat, l’amor per una banda i el rebuig i la por per l’altra. El rebuig i la por compleixen una funció important per protegir la nostra integritat física i psíquica i la nostra vida; però només el moviment d’acostar-nos, l’afinitat, l’atracció, l’amor facilita el desenvolupament de la vida en les múltiples formes d’expressió de la complexitat i diversitat que la fan rica i capaç de fer front a tota mena de situacions de forma creativa sense por. Acostar-nos internament a les sensacions que transcorren en el cos, encara que facin por, pot revelar aspectes de la nostra història que poden curar ferides antigues, restablir vincles trencats i obrir vies per on poden fluir l’amor i la comprensió.

Aprendre a reconèixer sensacions

La reactivitat dels patrons de tensió habitual basats en el rebuig, en la por, en l’afany de poder i el desig de sentir-se estimades aïllen les persones en la seva ignorància del fet que, quan aparten de la seva experiència conscient els aspectes del seu propi ésser que consideren intolerables, elles mateixes creen separació. Així, la negativa de l’Estat espanyol de reconèixer el dret d’autodeterminació del poble català, per exemple, crea la separació que tant l’espanta i tanta ràbia li fa.

Com que l’ombra del que no podem veure al nostre interior es projecta damunt l’entorn, és possible reconèixer-la a través de les sensacions relacionades amb emocions intenses que determinades persones, actituds o situacions ens desperten. En comptes de deixar-nos portar per la reactivitat, podem aprofitar la intensitat del que sentim per veure’ns a nosaltres mateixos reflectits dins el mirall de la situació. Per poder fer això és indispensable aprendre a reconèixer les sensacions que transcorren al nostre interior. Només així podrem discernir les sensacions que ens informen d’estats que requereixen alguna resposta de les que ens mantenen en la reactivitat d’automatismes que resulten destructius. Encara que en un temps passat hagin servit per apartar de la nostra consciència coses que aleshores no érem capaços de tolerar, per restaurar l’equilibri intern és imprescindible anar més enllà d’aquests automatismes.

La por a les sensacions que en aquell temps vam apartar de l’experiència conscient ens manté en la reactivitat a la situació del passat. L’amor a la vida ens dona el valor d’afrontar la por de reconèixer-les. Potser en sentir-les ens adonem que cal renunciar a alguns privilegis, però les interrelacions i interconnexions amb la meravellosa immensitat del món són infinitament més riques, interessants i satisfactòries que qualsevol privilegi que es pugui haver obtingut a costa dels altres. En tot cas, sentir-les ens obre una via per convertir el cercle viciós del trauma multigeneracional en una espiral d’aprenentatge.

Ves a l'estudi complert: Trauma multigeneracional - Cercle viciós o espiral d'aprenentatge

En castellano: Traumas multigeneracionales - círculo vicioso o espiral de aprendizaje

In English: Multigenerational traumas - vicious circle or learning spiral

Auf Deutsch: Generationsübergreifende Traumata - Teufelskreis oder Lernspirale 

sábado, 10 de julio de 2021

Vinculación y autenticidad

Tratamos la naturaleza como si fuera una cosa ajena a nosotros porque el énfasis de las sociedades modernas en las cuotas de mercado nos mantiene separados de lo que somos como seres vivos: un aparte inalienable de la naturaleza. Podemos recuperar la conexión perdida en el espacio que ocupamos con nuestro cuerpo, tomando consciencia de la respiración y de la relación entre el cuerpo y el suelo debajo de nuestros pies y el espacio que nos rodea. A muchas personas moverse y expresarse como son, con autenticidad, les da miedo porque, registrados en la memoria implícita en el cuerpo, a menudo por debajo del umbral de la consciencia, hay recuerdos dolorosos de haber perdido la vinculación con una persona próxima por haberse comportado de forma auténtica, o de haber renunciado a expresarse auténticamente por miedo de perder la vinculación con la familia. En el fondo no es posible perderla, somos los hijos de nuestros padres, nietos de nuestros abuelos, hermanos de nuestros hermanos, esto siempre será así. Pero con frecuencia, debido a causas ajenas a nuestra comprensión hemos perdido una conexión profunda con nosotros mismos y, sin esa conexión, no podemos mantener relaciones profundas con los otros. Entonces nos sentimos solos, aunque, de hecho, no lo estamos, nunca. Si recuperamos la conexión profunda con nosotros mismos, desde dentro, estamos conectados con los demás, estén o no estén, y con la naturaleza. Podemos sentir que somos una parte de ella y nunca habíamos dejado de serlo. No es más que un patrón de tensión habitual, que mantenemos sin darnos cuenta de ello, lo que crea la ilusión de separación. Si conocemos este patrón podemos empezar a ver más allá de los límites que mantiene.
 


 Del 5 al 26 de septiembre, tienes la oportunidad de descubrir cómo has organizado tu forma de estar en el mundo. Perteneces a este mundo, seas como seas. Tienes una oportunidad de descubrir nuevas formas de moverte y expresarte con autenticidad con el apoyo de la Tierra y de la nueva generación de practicantes de DFA Reconocimiento de Patrones Somáticos que, durante este mes de septiembre, acaban su formación. Puedes tomar sesiones a un precio reducido, 30€ por sesión suelta y 175 por un paquete de 7 sesiones. Si ya has trabajado con una de ellas durante las fases anteriores, pagas el mismo precio que antes.
 

Para pedir plaza, manda un mensaje al 606 67 64 36. Las horas ya se están ocupando. Si quieres aprovechar la oportunidad, no esperes más.

Una intervención altamente específica ayuda a soltar las tensiones que nos hacen daño y nos atrapan en patrones inconscientes. El reconocimiento de los patrones de tensión habitual creados bajo las condiciones iniciales de la vida nos permite desarrollar formas alternativas de movernos en la vida y de ocupar nuestro espacio en el mundo. Adquirimos más libertad de movimiento y más capacidad de respuesta a los retos que la vida nos propone. Los dolores y la ansiedad se calman, se encuentran vías para salir de la depresión, gestionar las emociones y hacerse entender. Descubrimos nuevos talentos y nuevas habilidades.

Observamos las medidas de higiene necesarias para proteger tu salud y la nuestra con sábanas, fundas y toallas propias para cada cliente, jabón, gel i desinfectante de superficies y ambientes, y mascarillas para practicantes y profesores en el contacto próximo.

Reserva tu plaza en el 606 67 64 36.

Más información: www.dfa-europa.com

Vinculació i autenticitat

Tractem la natura com si fos una cosa aliena a nosaltres perquè l’èmfasi de les societats modernes en les quotes de mercat ens manté separats d’allò que som com éssers vius: una part inalienable de la natura. Podem recuperar la connexió perduda a l’espai que ocupem amb el nostre cos, prenent consciència de la respiració i de la relació entre el cos i el terra sota el nostres peus i l’espai que ens envolta. A moltes persones moure’s i expressar-se com són, amb autenticitat, els fa por perquè, registrats a la memòria implícita del seu cos, sovint sota el llindar de la consciència, hi ha records dolorosos d’haver perdut la vinculació amb una persona propera per haver-se comportat de forma autèntica,  o d’haver renunciat a expressar-se autènticament per por de perdre la vinculació amb la família. En el fons no és possible perdre-la, som els fills dels nostres pares, nets dels nostres avis, germans dels nostres germans, això sempre serà així. Però sovint, per causes alienes a la nostra comprensió, hem perdut una connexió profunda amb nosaltres mateixos i, sense aquesta connexió, no podem mantenir relacions profundes amb els altres. Aleshores ens sentim sols, encara que, de fet, no ho estem, mai. Si recuperem la connexió profunda amb nosaltres mateixos, des de dins, estem connectats amb els altres, hi siguin o no hi siguin, i amb la natura. Podem sentir que en som una part i que mai no hem deixat de ser-ne. No és més que un patró de tensió habitual, que mantenim sense adonar-nos-en, el que crea la il·lusió de separació. Si coneixem aquest patró podem començar a veure més enllà dels límits que manté.

Del 5 al 26 de setembre, tens l’oportunitat d’explorar com has organitzat la teva forma d’estar en el món. Hi pertanys siguis com siguis. Tens una oportunitat de descobrir noves formes de moure’t i expressar-te amb autenticitat amb el suport de la Terra i de la nova generació de practicants de DFA Reconeixement de Patrons Somàtics que, durant aquest mes de setembre, acaben la seva formació. Pots rebre sessions a un preu reduït, 30€ per sessió solta i 175€ per un paquet de 7 sessions. Si ja has treballat amb una d’elles durant les fases anteriors pagues el mateix preu que abans.

Per reservar plaça envia un missatge al 606 67 64 36. Encara que falta més d’un mes, les hores ja s’estan omplint. Si vols aprofitar l’oportunitat, no triguis.

Una intervenció manual altament específica ajuda a afluixar les  tensions que ens fan mal i ens atrapen en patrons inconscients. El reconeixement dels patrons de tensió habitual creats sota les condicions inicials de la vida ens permet desenvolupar formes alternatives de moure’ns a la vida i d’ocupar el nostre espai al món. Adquirim més llibertat de moviment i més capacitat de resposta als reptes que la vida ens proposa. Es calmen els dolors i l’ansietat, es troben vies per sortir de la depressió, gestionar les emocions i fer-se entendre. Descobrim nous talents i noves habilitats.

Observem les mesures d’higiene necessàries per protegir la teva salut i la nostra: llençols, tovalloles i fundes pròpies per cada client, sabó, gel i desinfectant de superfícies i ambients, mascaretes pels practicants i professors al contacte pròxim.

Reserva la teva plaça al 606 67 64 36  

Més informació: www.dfa-europa.com

viernes, 2 de abril de 2021

 Barcelona, 2 d’abril 2021

Mare, segons el calendari lunar avui és l’aniversari de la teva mort, segons el calendari solar serà el divendres que ve. T’escric en català perquè així és com em surt. Ja t’ho traduiré a l’alemany, encara que allà on tu ets, em sembla que la gent entén el significat de les paraules sense importar la llengua a la qual pertanyen.

Segons el calendari lunar una tarda com ahir –o com el dijous que ve segons el calendari solar-, fa disset anys, va ser la darrera vegada que em vas parlar: «Sempre tan previsora!» vas dir amb un somriure als llavis i orgull a la veu, quan vas obrir els ulls i sortir de l’agonia per mirar-me per darrera vegada, perquè em veies amb la guia telefònica, el teu quadern d’adreces i l’ordinador. Sabies que estava preparant la tramesa de la teva esquela.

Ahir –o el dijous que ve-, fa disset anys, més d’hora, a mig matí, va ser la primera vegada a la meva vida que vaig poder mirar-te als ulls sense apartar la mirada per un sentiment de culpa que no entenia. Per primera vegada a la vida vaig veure que hi havia alguna cosa que em repulsava, quan buscaves la meva mirada, com un pol magnètic repulsa el mateix pol d’un altre imant. Aquesta vegada no em vaig deixar portar per aquest impuls; et vaig sostenir la mirada per veure què era allò. En primer lloc, vaig reconèixer que em sentia culpable perquè no podia donar-te alguna cosa que volies de mi. Tota la vida m'havia sentit mala filla per no poder donar-te el que imaginava que volies de mi. Només en aquell moment, el darrer dia de la teva vida, vaig reconèixer que es tractava d'una cosa que no estava al meu abast. Encara no sabia què era, però vaig poder anar més enllà del sentiment de culpa. Vaig veure que, de fet, darrere allò que semblava voler alguna cosa de mi, el que hi havia era terror i un sentiment que semblava vergonya. No sabia què podia haver-te fet sentir així i ja no hi havia possibilitat que m'expliquessis què havia passat.

Ahir –o el dijous que ve-, fa disset anys, va ser el primer dia d’una nova vida que va sorgir, de mica en mica, de la comprensió que es va anar gestant mentre anava assimilant la revelació que em vas fer amb una sola paraula i una mirada. Al cap d’un temps vaig comprendre què volies: volies saber si jo era filla del teu amor o havia estat fruit de la violació. Ara sí, t’ho puc confirmar: soc filla del teu amor. Soc fruit de l’amor que t’unia amb el meu pare. Quan l’altre, aquell home traumatitzat per les guerres, et va violar, jo ja hi era. Ja havia deixat de ser una cosa rodona i havia arribat a ser una cosa llarga, tot just acabada d'implantar dins teu. Els moments inicials de la meva existència deuen haver estat deliciosos, dolços, tendres i apassionants. Hi ha un record d’això al meu cos. Tot va començar be. Però, de cop i volta va haver-hi unes convulsions i onades violentes que se'm volien emportar. Em vaig agafar amb totes les forces per no ser arrastrada pel que devia ser el teu rebuig. També d’això hi ha un record al meu cos. En aquell moment no podia saber que no era a mi que rebutjaves sinó l’assalt d’aquell home. Però la sensació de rebuig es va quedar gravada. 

Ja des d’aquell moment primerenc de la meva vida, pocs dies després de la meva concepció, es va produir una separació entre tu i jo. Va haver-hi prou connexió per poder desenvolupar-me bé i per sentir com estaves al llarg de tota la meva vida. Sempre sabia com et senties, perquè ho sentia jo. Però tot allò que tu vas fer per apartar de la teva experiència conscient allò que no toleraves sentir, també va romandre apartat de la meva. I s'estava enmig, entre tu i jo. Ens impedia gaudir l’una de l’altra. No és fins anys després de la teva mort que m’adono de fins a quin punt t’he trobat a faltar, mare. 

Hi ha tantes preguntes que m’agradaria fer-te, tantes coses que voldria saber de la teva vida, tantes coses que voldria poder explicar-te sobre el que he anat descobrint sobre l’organització de l’experiència en el cos i l'ànima, per simple interès científic, per la importància que té per una convivència pacífica de la humanitat i, sobre tot, per reparar els lligams d’amor que ens uneixen per sempre més i des de bon començament, a pesar d’haver estat entrebancats pels esdeveniments causats pels efectes de la ignorància i la violència humanes.

Des d’aquell dia, ahir –o el dijous que ve-, fa disset anys, allò que ens havia separat va desaparèixer, per això, sentia, d’entrada, que més que perdre’t, mare, t’havia trobat. Encaixar la teva revelació, les implicacions que se’n derivaven i descobrir, de mica en mica, la realitat que, de fet, soc fruit del vostre amor em va ocupar un parell d’anys. Un cop que ho vaig saber del cert i n'estava segura, quedava el dolor del que aleshores vaig arribar a  sentir com una pèrdua. Però la pèrdua no s’havia produït aquell divendres sant, el 9 d’abril 2004, quan tu vas morir, sinó quan els gossos bordaven i bordaven, cosa que no paraves de repetir durant la teva agonia. I això, calculant, més o menys devia haver estat una matinada de la tercera setmana d’agost del 1954 a la cabanya de caça, una mica més de 8 mesos abans de néixer jo.

Em vaig posar a la pell de tots els implicats perquè havia d’entendre el que havia mogut cadascú a comportar-se i expressar-se de la manera que ho va fer. Com era que jo, als tres anys, insistia que volia un germà gran? Estava disposada a donar-me per satisfeta amb un de petit. Ara, fa uns anys, la tia Lenchen em va explicar que, de fet, n'hi va haver un en camí, però que no el vas poder tenir. Per això el pare em va dir, als meus quatre anys, que no podia tenir germans perquè, desprès de mi, tu no suportaries un altre embaràs. Mai més vaig atrevir-me a dir-te res, si alguna cosa m'amoïnava, per por que pogués suposar una càrrega per a tu. Ara entenc que el pare tota la vida va sentir que a ell ningú el deixava tenir el que volia, encara que tots ens esforçàvem per complir els seus desitjos... no estava segur que jo fos filla seva i un altre fill tampoc no el podia tenir. I l'àvia, encara que estava a punt de morir, per què va insistir a ser la meva padrina? Crec que volia fer-me saber alguna cosa.

Tot allò que es va obrir amb aquella trobada de les nostres mirades, per primera vegada el darrer dia de la teva vida, em va portar a entendre alguns dels mecanismes subtils d'interacció entre l'aigua dins el nostre cos i les càrregues energètiques que hi tenen lloc, i com aquesta interacció intervé en la transmissió, de generació en generació, de les dinàmiques de defensa contra el trauma i dels registres de les experiències traumàtiques, si no es processen i no es metabolitzen, si no s’assimilen les parts de l’experiència que són útils per la continuïtat de la vida i no s’eliminen les parts que són nocives i inútils. Estic constatant que és possible fer-ho fins i tot dècades més tard, fins i tot si l’experiència original va tenir lloc a les generacions anteriors. Això sí, requereix temps i, segons la mena de trauma, pot ser un treball que dura tota la vida... i potser més d’una. En tot cas, parar-hi atenció dona un sentit profund a les vivències que sense el seu context històric deixen la vida penjada en una mena de llimbs sense sentit.

Em queden moltes preguntes sense contestar. Soc feliç i no tinc la sensació de que hi romanguin qüestions particulars de la nostra família que puguin posar en perill la meva salut. A hores d’ara, és més una expressió d’interès per la teva vida i la dels altres com a expressió de l’amor que ens uneix, com a dol per no haver fet les preguntes quan encara eres viva. Tant de bon pogués preguntar-te on va morir el teu pare. Sé que va ser d’un infart de miocardi, però on? A casa o al front? On eres tu quan va morir? Només tenies deu anys. Va ser al poc d’haver començat la Segona Guerra Mundial. L’havien cridat a files per lluitar al front de Polònia? O temia que el cridessin? O s’havia allistat voluntari? Era civil o soldat quan va morir? I l’àvia i tu que vau anar a viure a Hamburg, de què vau viure? La pensió de viudetat era suficient? La tia Helga em va explicar que éreu més benestants que la seva família i que podies anar a una escola millor que ella. Com va ser això?

Em vas explicar que durant el bombardeig d’Hamburg de casa vostra una bomba només s’havia emportat una cantonada i que la resta havia quedat perfectament intacta. Això va ser tot el que em vas explicar, amb un to neutre. Deies que el pitjor de la tempestat de foc va passar a altres parts de la ciutat i que no t’havia afectat. No vaig saber preguntar-te ni demanar-te que m’expliquessis més. Ara sé que sí que et va afectar i, per com estaves, tinc alguna idea de la manera en la qual podia haver-te afectat. Ara voldria saber més de què vas sentir, què vas viure... Voldria poder fer-te preguntes concretes. Quan vaig llegir les novel•les de l’inspector Stave vaig poder imaginar-me com devia ser per a tu anar a treballar per aquella ciutat en ruïnes que l’autor descriu. Sembla ser que va caldre treure d’enmig tot l’entrellat de les incògnites dels inicis de la meva existència per poder arribar a mirar en aquesta direcció de la teva història i la meva.

Vas insistir a ser sepultada en una tomba col•lectiva perquè sabies que jo no podia anar a tenir cura d'una tomba i a portar-te flors. Però ara, a la taula del menjador tenim un ram per a tu i a la nostra terrassa he plantat noves flors, en celebració de la vida que vas deixar enrere i la nova vida que em vas donar just abans. Moltes gràcies, mare, per tot! 

Fa un parell de dies o tres vaig somiar que havia anat a casa vostra, nostra, tal com era quan era adolescent. Jo tenia l'edat d’ara i hi vaig anar amb en Jaume i, crec, amb la Sali. Havia d’anar al soterrani a buscar unes essències per fer un elixir. Quan ja les tenia vaig anar a la cuina per acomiadar-me i hi éreu tots, el pare i tu, els avis, fins i tot el teu pare, i també la tia Irmgard i el seu marit. Tots estàveu asseguts al voltant de la taula, pelant ous de Pasqua. Estaven decorats, molt bonics, però els estàveu pelant tots. Al mig de la taula  hi havia plàteres molt grosses que anàveu omplint amb els ous pelats. N'hi havia per donar menjar a moltíssima gent. Anava a fer-te un petó, però em vas dir que millor que no perquè tenies un refredat. Vam riure i, picant l'ull, et vaig dir que aquest sí que no l'agafaria. La sensació era que veure'ns no era res especial sinó una cosa ben normal i quotidiana.

Avui una altra vegada he somiat que era a casa vostra, nostra, com era a la meva adolescència. Una altra vegada tenia l'edat d’ara. Al menjador hi havia una gotera. Vaig anar a avisar per fer-la arreglar i a buscar una galleda. En sortir vaig veure que a tot arreu hi havia goteres i em vaig alarmar. En aquest moment el pare va entrar. Deia que això de les goteres ja s'estava arreglant i que, d’aquí a poc, tenia una reunió allà al menjador. Però, abans, volia penjar una cornamenta de cabirol, juntament amb les altres que ja hi tenia. Es va posar a fer un forat a la paret amb un trepant, cosa que em va semblar estranya fins i tot al somni, perquè normalment les penjava amb un clau d’acer. Em deia que m’esperés a la sala per atendre l’home de l’asseguradora que estava a punt d’arribar per allò de les goteres. Vaig anar a mirar una pel·lícula a la tele i, al cap d’una estona, l'home de l'asseguradora estava al meu costat i acostà el seu cap molt al meu, mentre em deia alguna cosa a l'oïda sobre la raó per la qual havia vingut (allò de les goteres - que ja no n'hi havia ni rastre). Com que s'estava acostant tant, vaig pensar: «Aquest no té por del coronavirus.»

Avui, fa un any, va ser el primer dia que estava lliure de símptomes després de passar la infecció amb el coronavirus.

T’estimo, mare! Moltes gràcies per la vida que em vas donar! Tot allò que hi havia entremig de tu i jo, ja no hi és -o, més que separar-nos, ens uneix! Ara em sento a prop teu, més que quan estaves viva. Les coses van anar com van anar. Allò que ens va separar forma part de processos col·lectius que es manifesten a través de les nostres vides individuals. Escullo prendre m'ho com una oportunitat d'aprendre i una tasca a portar a terme. Crec que lamentar-me'n no porta a res de profit ni per a tu, ni per a mi, ni per a ningú. 

M’ha sortit escriure en català perquè és com les paraules han pres forma dins meu. És la llengua de la terra que em va acollir, que em va permetre fer el procés d’identificar el que em separava de tu i de restablir la connexió. Mare, soc alemanya com tu i no deixaré de ser-ho mentre visqui. Però també soc catalana i estimo aquesta terra que em va permetre trobar dins meu les arrels a la terra on vaig néixer, la terra del meus ancestres, la terra de les persones que mai no van ser sotmesos pels romans. A través de la connexió amb tu també s'està fent més fort l'accés a aquestes arrels a l'història dels nostres ancestres, els dels teus pares i de la mare del pare, els teus i els meus. En Tàcit, l'historiador romà, explicava que la gent d'aquella tribu no lluitava contra ells, però cada vegada que els romans intentaven conquerir-los, desapareixien als boscos. Segons en Tàcit, mai no van arribar a saber el nom d’aquesta tribu que vivia allà d’on soc jo. L’única cosa que en sabien era que veneraven una divinitat femenina. A Catalunya em sento a casa meva. Igual que nosaltres, els catalans no se sotmeten a la tribu conquerida pels romans.

(c) Brigitte Hansmann

lunes, 28 de diciembre de 2020

¡Si yo aún no existía!

«¿Cómo puede ser que lo que mis padres y abuelos vivieron en la guerra y la dictadura me afecte, si yo aún no existía? Además, salvo algunas anécdotas, siempre las mismas, nunca se hablaba de esas cosas.» 

¡Exactamente! Hay silencios que tienen un gran peso, una gran densidad. Aun siendo indecible o incluso impensable, porque, de momento, no tenemos palabras, las experiencias traumáticas no integradas se transmiten de generación en generación y, si los rastros que dejan en el cuerpo y en la psique no se eleva por encima del umbral de la conciencia, tienden a repetir condiciones similares en un círculo vicioso.

En las sesiones de DFA Reconocimiento de Patrones Somáticos podemos llevar a cabo el trabajo de discernir qué pertenece a nuestra propia experiencia y qué hemos heredado de nuestros predecesores. Y podemos descubrir cómo dejar atrás lo que pertenece al pasado, orientarnos en el presente y descubrir hacia dónde queremos dirigir nuestros pasos.

En 2021 podremos ofrecer también a las personas que no pueden venir a Barcelona a tomar sesiones presenciales la posibilidad de trabajar con los rastros del trauma individual y colectivo en el propio cuerpo y en los grupos a los que pertenecemos. 

Con suerte saldrá también un nuevo libro con el título provisional: Els rastres de traumes col·lectius al cos i a la psique - Reconèixer'ls, aprendre'n i curar-los.

Ver más en Traumas multigeneracionales - Círculo vicioso o espiral de aprendizaje 

www.dfa-europa.com