jueves, 27 de marzo de 2014
domingo, 9 de marzo de 2014
Un sentido de ética universal
Un tema recurrente para todas las participantes de la Acción de Conciencia Concertada es la dificultad de posicionarse en relación a un conflicto que, más allá las diferentes formas de manifestarse, se reduce a una cuestión ética. Por una parte, las reglas de los diversos grupos a las que pertenecemos reclaman adherencia a sus postulados, a riesgo de exclusión en caso de oposición. Es lo que comúnmente denominamos conciencia, en el sentido de buena o mala conciencia. Solemos tener buena conciencia, cuando nos atenemos a las reglas del grupo, aunque supongan auténticas atrocidades desde el punto de vista de otros. Tenemos mala conciencia cuando las infringimos, aunque nuestros actos sean absolutamente coherentes con la función arquetípica que desempeñamos o la fase de desarrollo en la que nos encontramos. Una participante, por ejemplo, contó que, cuando tenía diecisiete años, se sentía incapaz de quedarse sentada delante de la tele los domingos por la tarde junto con sus padres y sus hermanos, y que tenía mala conciencia por sentirse así.
La tensión generada entre el impulso natural a su edad de salir de casa, por una parte, y la imposición paterna por otra, la hizo crecer y desarrollar sus capacidades de relacionarse con el mundo más allá de los mandatos de su familia. Aunque supuso una rotura en la relación con sus padres, sin ella, se habría quedado en un estado infantil, sin llegar a conquistar su lugar de adulto en el mundo social. Toleró la mala conciencia, no porque era mala como en su fuero interno temía ser, sino porque estaba sana e hizo lo que le tocaba hacer en esa fase de desarrollo de su vida.
En cambio, el hombre que mantiene su familia con los ingresos generados mediante la fabricación de complementos para misiles tiene la conciencia tranquila, aunque con su trabajo contribuya a la destrucción de la vida, los hogares y los medios de subsistencia de muchas personas. Al fin y al cabo está fabricando medios para que los buenos, nosotros, puedan defenderse contra los malos, ellos. El sentido interno de ética de este hombre no llega a inquietarlo porque no reconoce las señales que da para captar su atención y se sobrepone a cualquier amago de inquietud que pueda planteársele. Pero alguien en su entorno las capta, quiera o no, probablemente sin saberlo. Cuando hijos o nietos perciben las sensaciones relacionadas con el conflicto ético que sus padres o abuelos se esfuerzan por mantener apartado de su conciencia, suelen experimentarlo como algo propio. Suele ser una angustia, ansiedad, tendencia depresiva o auto-destructiva, inexplicable e inaplacable, que puede ser metabolizada sólo cuando la cuestión ética se afronta. aunque lo haga la nieta años después de la muerte de la persona cuyos actos entraron en conflicto con el sentido de ética universal.
Siempre cabe la posibilidad de abstenerse de colaborar en esta clase de proyectos, pero ¿qué haces, si de tu decisión depende que puedas pagar tu alquiler y dar de comer a tus hijos? A lo largo de la vida de todos los seres humanos, hay ocasiones en las que nos vemos obligados a escoger entre adherirnos a las reglas establecidas por un grupo humano o seguir un sentido de coherencia interna que es inherente a nuestra naturaleza. Siempre es una elección difícil. ¿Cómo resuelves el conflicto si trabajas en una empresa que contamina, que fabrica o comercializa productos que son nocivos para quienes los usan e incluso para quienes están en contacto con los usuarios, que explota recursos naturales destruyendo hábitats de otros seres vivos, etc., y tienes una familia que mantener? ¿Qué haces cuando la conducta de tu superior entra en conflicto con tu sentido interno de ética? Es natural que quieras tener una buena relación con colegas, superiores, subordinados y clientes. El “whistleblower”, la persona que llama la atención sobre asuntos turbios, suele salir mal parada. ¿Qué haces? ¿Cómo resuelves la situación?
Practicamos poner la atención en el trozo del mundo en el que tenemos un mínimo de capacidad de decisión: el propio cuerpo. Buscamos la sensación del contacto entre el cuerpo y las partes sólidas del mundo que el cuerpo toca. Al caminar es el suelo, al quedarnos sentadas, además, es el asiento. ¿Cómo puedes estar en tu cuerpo para que la relación entre el cuerpo y el suelo y el asiento te ofrezca el máximo de apoyo y el mínimo de esfuerzo, para que los espacios en tu cuerpo estén óptimamente abiertas y la relación con los espacios abiertos a tu alrededor sea lo más fluida posible?
Aunque aparentemente no tomes posición, pronunciándote de un modo u otro respecto a la situación conflictiva, te ocupas de posicionar tu cuerpo para contar con apoyo físico en tu entorno y espacio para moverte con relativa libertad. De este modo, al menos, puedes encauzar el flujo de las emociones encontradas respecto a la situación irresuelta, sin quedarte inundada por ellas. Aunque el temor de perder el vínculo con el grupo por no participar en la situación ni oponerte a ella puede conllevar cierto grado de ansiedad o angustia, dispones de apoyo y espacio suficientes para tolerarlas con relativa calma. Asi es más probable que reconozcas oportunidades de hacer o decir algo eficaz para resolver la situación cuando se presentan. O la vida misma se encarga de resolverla, mientras tú te dedicas a mantener abierto el espacio en tu interior y alrededor.
Para una actividad humana coherente es imprescindible que hagamos uso de nuestra capacidad de acoger información global por cada una de las vías sensoriales de las que disponemos, sin dejarnos llevar por los patrones habituales que creamos en la fase inicial de nuestra vida, porque estos patrones interfieren con nuestra percepción de los sucesos y las situaciones del momento presente. Nos hacen reaccionar a ciegas con conductas automáticas a percepciones que tienen algún parecido con algún aspecto de la situación inicial; ni siquiera nos damos cuenta de haber reconocido ninguna similitud. (Respirar con árboles, p. 148)Durante el paseo constatamos que los conflictos éticos de las participantes en sus respectivos trabajos reiteran dinámicas que tuvieron lugar en sus familias de origen de forma casi idéntica. Vimos el patrón primario de tensión habitual en la forma del cuerpo en relación al entorno físico, su plasmación en la vida actual en el trabajo y las relaciones íntimas y sus orígenes en las condiciones iniciales de la vida de cada una de ellas. Este patrón se crea bajo esas condiciones iniciales y, por tanto, está sujeto a las coordenadas arquetípicas de la situación en la que nacimos y crecimos. Esas coordenadas son comparables a la horizontal y vertical del campo gravitatorio. No cambiarán. Lo que puede cambiar es nuestro alineamiento en el campo demarcado por ellas. Si nacimos y crecimos debajo el dominio del padre negativo (en vez de proteger la vida, la consume y abusa de ella de forma violenta), por ejemplo, es ésta la condición inicial de nuestra vida. Al tomar conciencia de la forma en la que hemos organizado nuestra forma de estar en el mundo y comportarnos en la vida respecto al campo del padre negativo, podemos orientarnos de nuevo en relación con este campo e introducir pequeños cambios asumibles en la forma de mover y comportarnos que permiten encontrar una forma de organizarnos más acorde con el sentido interno inherente al ser vivo que somos.
Es sorprendente cuántas cosas se pueden reconocer prestando atención a las percepciones sensoriales, sin juzgarlas en función de lo que nos gusta o disgusta y sin dejarnos llevar por las emociones que esa valoración conlleva. Las formas análogas, imágenes, símbolos y relaciones en las que estas percepciones se reflejan, sirven para guiarnos hacia una actuación coherente con el sentido ético inherente a nuestro ser. La capacidad de analizar las formas reflejadas en el contexto objetivo de campos arquetípicos y de evaluarlas de forma crítica revela la dirección a tomar. El campo arquetípico de la función de un director de un hospital, por ejemplo, se caracteriza por cualidades, propiedades, tendencias, obligaciones y privilegios que son diferentes de los que son propios de la función de una enfermera. Según la fase de desarrollo de la persona, lo que resulta arquetípicamente coherente en un momento de la vida puede ser distinto de lo que sería coherente en otro.
En todo caso es necesario que los aspectos femeninos y masculinos de nuestra psique cooperen para lograr una conciencia integrada capaz de reconocer como propio lo que la conciencia patriarcal escindida suele proyectar sobre otros. Una vez que se comprende el principio, encontrar momento a momento la mejor forma de colocarse al respecto será cuestión de práctica. Cuanto más se practica, tanto más fácil se hace. Esto no quita que la decisión de orientar la conducta en el sentido interno de ética universal requiere el valor de estar dispuesta a arriesgar una pérdida de aceptación en el grupo social, cuando éste está dominado por un alineamiento negativo. En la generación de nuestros padres y abuelos esto podía poner en peligro la propia vida y la de los seres queridos. No podemos juzgarlos, pero para quedar libres de las ataduras que se transmitieron a través de las generaciones, debemos mirar e intentar entenderlos.
El taller del Día de la Mujer Trabajadora era extraordinario, porque no formaba parte del programa de paseos-taller de esta temporada. Hizo un día espléndido, casi de primavera. Además, este año coincidió con el día del calendario lunar en el que el Príncipe Siddharta abandonó la vida lujosa del palacio para encontrar la verdad sobre el sufrimiento y una vía práctica para salir de él, cosa que al cabo de los años le convirtió en el Buda Sok Ga Mo Ni.O sea contamos con unas condiciones y unos antecedentes de lujo.
El 29 de marzo tendrá lugar el próximo taller paseo en el programa. Después quedan el 26 de abril, el 24 de mayo y el 28 de junio para terminar la serie programada.
Lecturas:
Hansmann B., Respirar con árboles, Ediciones Urano, Barcelona, 2013
Neumann E,. Psicología profunda y nueva ética, Alianza Editorial, Madrid, 2007
sábado, 1 de marzo de 2014
Day of the Working Woman – March 8 – Tuned Awareness
This extraordinary workshop of Breathing with Trees takes place in an ideal place to become aware of the confluence between nature and civilization in our bodies. The Carretera de les Aigües offers a wide panoramic view of the metropolis from an elevated viewpoint, backed up by nature in the Park Collserola.
The main focus of this walking workshop is on developing each participant’s sensory perception through learning how to perceive the relationship between one’s own body and the environment, manifested on one hand in the aspects we consider solid, like the ground and the trees, and on the other, in its intangible aspects, like the space around us, the air we breathe, and our social relationships. Its receptive character confers female qualities to the ability of the human nervous system to perceive sensory information, translate it into complex images, recognize interrelationships, patterns and analogies and to communicate them to the parts that are qualified for an incisive investigation, for emotional and rational evaluation and for critical functions, which represent male qualities.
The same way as women have been suffering a continuous oppression and exploitation under the patriarchal regime, female aspect of consciousness, like sensory perception and intuition tend to be repressed, exploited, and denied; or in the case of intuition, they are surrounded by a halo of mysticism. In any case, they have not received much education, both in men and women. People who have grown up under the influence of patriarchal systems, i. e. the vast majority of humanity, hardly know the potential of these abilities. At best, they project the shadow of their incisive abilities onto it: discrimination between what is liked whad what is disliked, which is from where emotions arise. The results we see every day on the news: on one hand violence, exploitation, injustice, abuse of power, corruption, on the other victimism.
Modern sciences coincide with ancient wisdom traditions that consciousness is one and each one of us is a small part of the whole. On March 8, let us dedicate a couple of hours to cultivate our sensory and cognitive awareness of how we occupy space with our bodies and how we relate to our environment. Let us breathe to open up the inner spaces of our bodies, to perceive their relationship with the spaces around us and to find ways to put the living being we are into the best possible relationship with the material world we are a part of.
When a group of people focuses their minds on something, the effect of their action not only adds up, but it raises it to the correspondent power. Let’s make a contribution to human consciousness, dedicating a couple of hours to the exploration of the consciousness that is embodied in each one of us. Places in the walking workshop on the Carretera de les Aigues are limited and are assigned by strict order of first come first serve.
If you want to participate in the walking workshop from wherever you are in the world, in this link you will find the necessary information. If you consider worthwhile what you receive from this activity, give it a value according to your financial possibilities, and get in touch with us to agree upon a form of payment. The percentages of the amounts received in this way are destined to the ends listed in detail below. Do not let a lack of money keep you from participating.
If you want to come in person, please, reserve your space formalizing your reservation through payment of 20€. 10% of this amount is going to help finance the activities of the Solidarity on Mondays in Gracia of BarcelonActua and the Projecte Boscos de Muntanya. The 69% that remain after VAT will help in the maintainance of the infrastructures and activities of ermie, the Studio for Breathing, Movement and Structural Integration, among them the research of the interrelationship between myofascial tone (muscle and connective tissue) and water, and its importance for health and its role in the belief systems that keep our view of the world within the narrow framework of the initial conditions of one’s life.
It is not necessary to prepare in any way for participation in this walking workshop. You can participate in person on the Day of the Working Woman or anytime, downloading the voice files to orient your attention during your walks whenever you wish and wherever you are. If you read Spanish there are many posts, articles and books you can find on the website the link below will take you to, as well as some article in English. Here is a post I wrote in English some years ago.
In this link you can download the four voice files in English to orient your attention during your walks.
If you participate on March 8 from any other place in the world, please let us know, so we can keep you in mind.
© de la foto: Daniel Vallribera Sacacia - Panoràmica de Barcelona – reproducido bajo licencia de Creative Commons desde www.commons.wikimedia.org
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