jueves, 8 de noviembre de 2018

Círculo vicioso o espiral de aprendizaje – Traumas multi-generacionales --- Una trilogía: 11 de septiembre, 1 de octubre, 12 de octubre

Prólogo

Cuando una persona ha tenido una experiencia traumática necesita un tiempo para restaurar su equilibrio interior. Durante una temporada puede resultarle intolerable cualquier estímulo que tenga algún parecido con lo que pasó. Puede que evita el sitio o la clase de sitios donde sucedió; ciertos olores pueden provocar una reacción de rechazo; una voz o cadencia de voz, el sonido de una música o una lengua, o determinadas palabras pueden activar desde sensaciones que lo incomodan hasta reacciones violentas. La lista podría continuar infinitamente.

Algunas personas intentan organizar su vida para evitar esa clase de estímulos, pero incluso si lo logran –y a menudo no es posible-, desarrollan síntomas de estrés postraumático y toman medicamentos u otras drogas para suprimirlos. Por debajo del umbral del inconsciente, con el paso del tiempo aumenta la presión de las energías reprimidas que deberían ser metabolizadas para restaurar el equilibrio interior. A medida que la presión se incrementa, crece el esfuerzo necesario para apartarlas de la experiencia consciente.

Otras personas dan los pasos necesarios para metabolizar la experiencia, asimilan lo que tiene alguna utilidad para la continuación de su vida y evacuan lo que no la tiene. La vida de las personas del primer grupo se va reduciendo cada vez más. Suelen quedarse atrapadas en un círculo vicioso de repeticiones infinitas de dinámicas que vuelven a evocar las condiciones traumáticas. Los patrones de conducta que desarrollaron para defenderse contra las sensaciones que no toleran y la sensibilización hacia los estímulos que los desencadenan se transmiten de generación en generación. Esas personas viven desconectadas de un amplio espectro de su vida interior y a la defensiva ante un entorno que consideren hostil. 

El segundo grupo aprende de la experiencia. Aunque las personas pueden haber sufrido daños muy graves, al procesar la experiencia aprenden a crear mejores relaciones, a valorar la vida en general, la suya igual que la de los demás. Aprenden a reconocer y aprovechar oportunidades que la vida les ofrece y a ayudar a sus coetáneos y sucesores a continuar aprendiendo de los errores y aciertos propios y de los de otros.

En esta trilogía quiero ilustrar algunas dinámicas propias del trauma, algunas actividades que pueden ayudar a restaurar el equilibrio interior y otras que graban las huellas del trauma en el cuerpo y la psique cada vez más profundamente. Para describirlas he escogido tres fechas señaladas, relacionadas con experiencias traumáticas colectivas que pueden mostrar qué cura, qué traumatiza, qué eterniza el trauma en un círculo vicioso y cómo se puede aprender de él para transformarlo en una espiral de aprendizaje.

Escribí en catalán, como catalana  que he llegado a ser y, después, traduje al castellano. Como alemana que soy por haber nacido y crecido en Alemania, hija y nieta de padres y abuelos alemanes, diez años después del fin de la segunda guerra mundial, descubrí Cataluña en 1977. Encontré una tierra y un pueblo abierto que me permitió encontrar vías para explorarr mi vida interior y me dio la distancia de mi tierra natal que necesitaba para poder poner en perspectiva algo que sentía de lo cual no sabía más que me ponía enferma y de lo cual moriría joven, si no lograba identificar de qué se trataba y ponerle remedio. Me fue posible integrarme en la sociedad catalana y desarrollar las cosas que me hacen feliz y sentirme útil como persona y profesional. Llegué a descubrir qué me ponía enferma, primero en el ámbito personal y familiar, pero una sensación de resolución duradera apareció tan solo cuando reconocí la envergadura colectiva de lo que me estaba pasando.

Por ejemplo, de cara a los españoles y los catalanes, reconozco que como alemana soy portadora de una parte proporcional de la culpa de haber ayudado a las fuerzas rebeldes bajo el comando del general Franco tumbar el estado de derecho democrático de las repúblicas española y catalana, a imponer su régimen totalitario y a cometer y ocultar un gran número de crímenes contra la humanidad. Desde el punto de vista del reconocimiento de patrones somáticos (1) y del análisis de patrones arquetípicos (2) las dinámicas son claras. Ambas son herramientas que pueden ayudar a las personas a reconocer los patrones que desarrollaron para adaptarse y sobrevivir en un entorno de guerra y dictadura y a desarrollar conductas que fomentan una vida satisfactoria en paz y libertat.

Aunque esta trilogía se centra en Alemania, Cataluña y España, las dinámicas que mantienen la vida atrapada en el círculo vicioso del trauma multi-generacional y que pueden transformarlo en una espiral de aprendizaje son las mismas en todos los países del mundo. Empecé a escribir cada parte el día indicado en el título, primero en catalán, luego lo traducía al castellano, después al alemán y finalmente al inglés. Ojalá llegue a mucha gente en todas partes del mundo y ayude a dejar atrás las grabaciones del trauma y a crear buenas relaciones entre todos.

Durante el trabajo con mis clientes voy constatando continuamente que el cuerpo responde cuando se reconoce lo que lo atrapa en un patrón de tensión que causa dolor. Ayer, por ejemplo, una persona dijo que no sentía una parte de su pierna, que era como si no fuera suya. Le propuse hacer la prueba y entender esa sensación como una expresión verídica de la realidad, porque era posible que hubiera empezado a tensar la pierna tal como lo hizo por algo que sentía en su infancia en la relación con su madre, su padre u otra persona alegada y que realmente la tensión era más de aquella persona que de ella. Mientras hablaba tenía su pierna y su pie en mis manos. Fue impresionante sentir cómo el pie empezaba a pesar más a medida que la tensión del muslo se soltaba, mientras mis palabras llegaban a los oídos de la persona, incluso antes de que realmente pudiera formar una comprensión racional de lo que le estaba diciendo.

Cuando la tensión se suelta, suelen aflorar los contenidos emocionales que mantenía debajo del umbral de conciencia. Cuando se trata de asuntos de otras generaciones, a menudo hay que conocer contextos para entender las sensaciones y reconocer lo que señalan. Cuando se da en el blanco, el cuerpo responde. Si nada más son especulaciones que no vienen al caso, no pasa nada. De momento no sabemos qué pasó con eso del muslo, pero posiblemente una noticia, una película, una publicidad o una conversación que no se tiene más remedio que oír entre las personas sentadas detrás en el autobús, resuena con lo que pasó y suscita una respuesta en el cuerpo que aporta algún detalle que revela parte de la historia. O quizás en una futura sesión aparezca más información. Así, poco a poco…

Los traumas y las culpas que mantenemos debajo del umbral de conciencia nos persiguen desde el inconsciente, crean enfermedad, malas relaciones, fracasos y bancarrotas. Al llevarlos a la luz de la conciencia descubrimos que dan menos miedo y duelen menos de lo que podíamos imaginar al ver la sombra que proyectan. Si aprendemos a reconocer las sensaciones que fluyen en el cuerpo en el momento presente, podemos identificar las sensaciones que pertenecen a las situaciones traumáticas del pasado sin dejarnos llevar por los mecanismos de defensa que creamos o heredamos. Podemos soltarlos y enfocar nuestra atención en lo que sea preciso en el momento presente para crear buenas relaciones y una vida satisfactoria.

© Brigitte Hansmann, practicante de DFA reconocimiento de patrones somáticos y analista de patrones arquetípicos


(1)    Hansmann, B., Con los pies en el suelo,  Barcelona, Icaria, 1997
Respirar con árboles, Barcelona, Urano, 2013

(2)    Conforti, M., Field, Form and Fate – Patterns in Mind, Nature, and Psyche, Woodstock, CT: Spring Publications, 1999
Threshold Experiences – the Archetype of Beginnings, Assisi Insitute Press, Brattleboro, 2008


www.dfa-europa.com


En català aquí - In English hereHier auf deutsch

Círculo vicioso o espiral de aprendizaje – Traumas multi-generacionales
Una trilogía: 11 de septiembre, 1 de octubre, 12 de octubre
Parte 1: 11 de septiembre

Círculo vicioso o espiral de aprendizaje – Traumas multi-generacionales
Una trilogía: 11 de septiembre, 1 de octubre, 12 de octubre
Parte 2: 1 de octubre 

Círculo vicioso o espiral de aprendizaje – Traumas multi-generacionales
Una trilogía: 11 de septiembre, 1 de octubre, 12 de octubre
Parte 3: 12 de octubre

No hay comentarios:

Publicar un comentario